domingo, 2 octubre , 2022

Libertad de Falsa Bandera

OpiniónLibertad de Falsa Bandera

Aquella que no recuerda que la Libertad de un hombre termina dónde empieza la del otro, pero que deliberadamente olvida que debe de ser ejercida en igualdad de condiciones con respecto a todos y cada uno los individuos.

 

Cómo decía Goya: “Los sueños de la razón producen monstruos”. He aquí el titulo del trabajo que os presento con el espíritu de reflexionar en torno a ello:

 

Libertad de falsa bandera es hablar de Libertad y ejercerla para acumular riqueza a costa de que esa acumulación genere desabastecimientos, dependencia económica, pobreza, lo llaman libertad de mercados.

Libertad de Falsa bandera es enriquecerse a costa de producir aquellos materiales o líquidos que destruyen lo que tocan; por ejemplo, no hay libertad en la producción abusiva de plásticos y otros desechables sin una práctica de recogida y reciclado para evitar daños al ecosistema y la vida, ahí sólo hay tiranía, insensatez, irresponsabilidad, egoísmo y , en definitiva , prácticas suicidas. Cada año son arrojados 240.000 toneladas de basuras a los mares hasta el punto de haber dado lugar a la creación de cinco continentes flotantes de plásticos en todos los océanos de la tierra y no ser capaces de parar de inmediato.

Libertad de Falsa bandera es la Libertad  que uno se atribuye así mismo aún sabiendo que su ejercicio hipoteca el futuro colectivo.

Libertad de Falsa bandera es atentar contra la vida de especies hasta llevarlas a su extinción , si: Libertad de Falsa Bandera es vaciar de peces los océanos, cazar ballenas aunque desaparezcan en nombre de las tradiciones gastronómicas, echar aguas radiactivas a los mares ,  potenciar los turismos de caza aún a riesgo de perder elefantes, tigres de Bengala, Leones… más del 64% de las especies animales ya se han extinguido y todo por irresponsabilidad, enriquecimiento o diversión.

Libertad de Falsa Bandera es apropiarse o vender y comprar terrenos  que son reservas naturales necesarias para la biodiversidad, el pulmón del mundo, para destinarlos a disfrutes particulares con los que crear cultivos o pastos para animales cuyo fin es el sacrificio para la ingesta…

Importantísimo señalar aquí también:

 

Libertad de falsa bandera es mirar para otro lado y no tomar consciencia activa y práctica coherente en terminar con la práctica de la reproducción humana irracional que lleva al sometimiento de la naturaleza primero y a la destrucción total de la misma después. No tenemos derecho a la reproducción irracional e irresponsable de nuestra especie si su consecuencia máxima es que terminaremos así devorando nuestro propio planeta.

Libertad de Falsa Bandera es convertir las teorías “liberales de pensamiento” en dogmas con los que justificar el mercado liberalista,  junglario,  depredador, fuente de avaricias, mentiras, rivalidades, asesinatos, genocidios, opresión, dolor , ignorancias, que hace que un planeta paradisíaco se convierta en un infierno para la mayoría de los seres que en él habitan.

Libertad de Falsa Bandera es, en nombre de la Libertad ,blindar la economía especulativa para que ninguna civilización, sociedad, democracia, sociedades…pueda ejercer un control democrático y racionalista para favorecer el control y la protección de recursos y el beneficio colectivo de los pueblos.

En nombre de esa Libertad de falsa bandera un dictadura dogmática privatiza para beneficio de unos privilegiados la empresas públicas de los Estados cuando estas además contaban con superávits y generaban comodidad y seguridad entre sus ciudadanos sólo por llevar a la realidad un dogma ideológico, la materialización de d un plan inconfesable de cuya perversión haré referencia más tarde.

Así pues Libertad de Falsa Bandera es en nombre de la Libertad de Mercado robar a los pueblos sus derechos a una Sanidad pública, a una educación pública, a unas fuentes de energías públicas, a una red de telecomunicaciones públicas, a una red de transportes públicos, a una industria farmacéutica pública, a unas pensiones y jubilaciones públicas, a una vivienda social, a unas administraciones públicas, a unas redes de servicios y mantenimientos públicos, a guarderías públicas, a una sanidad dental, oftalmológica y mental públicas, a unos muelles y puertos públicos, a unas carreteras públicas.

 

Ejemplos crueles no faltan ¿Qué es la medicina privada sino enriquecerse con las desgracias?

 

¿Qué es la industria farmacéutica privada sino enriquecerse con las desgracias hasta el punto de decidir qué se investiga y qué no según da beneficios o los quita?

 

No pocas veces hemos escuchado las voces de no pocos premios nobel de ciencia denunciando que estos lobbies prefieren cronificar las enfermedades a erradicarlas cuando no a ocultar y enterrar descubrimientos o tratamientos que pudieran sanar a mucha gente.

La Libertad de Falsa Bandera, es la libertad que reivindica el fuerte y el poderoso para oprimir, esclavizar o asesinar a la competencia que son precisamente las sociedades enteras.

Libertad de falsa bandera es ponderar la economía por encima de la vida permitiendo que los enfermos de Hepatitis C en España siguieran muriendo por ahorrar presupuesto público al no comprar medicamentos que ya existían para curarles y salvarles la vida. Y lo que es peor, que los miembros de aquel gobierno con su presidente al frente no hallan terminado en un banquillo frente a los jueces por conducta criminal.

 

Libertad de falsa bandera es que en una pandemia se permita mantener las patentes a los medicamentos o vacunas a los laboratorios que encima han recibido ayuda para desarrollarlas y producirlas. Libertad de Falsa Bandera es imponer Libertad Comercial y agrupación social, obligar a ir a millones de trabajadores a los centros de trabajo abarrotando los transportes públicos cuando no se podía mirar fijamente a los ojos de la clase obrera y asegurarles su derecho a la salud y la vida en momentos de duras pandemias que se cobran muchos cientos de vidas a diario. Que repulsivo resulta escuchar hablar de un equilibrio entre la salud y la economía. Libertad de Falsa Bandera es imponer una sanidad de guerra, desoyendo a los científicos, para no  imponer una economía de guerra destinada a salvar la vida y garantizar la salud de los trabajadores

Libertad de Falsa Bandera es decir que hay Libertad cuando en el mundo ya hay más de 64 millones de esclavos, de seres humanos vendidos y comprados para trabajar gratis para un privado, mientras que los poderes mundiales miran para otro lado.

 

Es Libertad de falsa bandera echar para atrás en el tiempo y tumbar los derechos humanos.

Libertad de Falsa bandera es decidir quién tiene atención hospitalaria y quién no causando miles de muertes en residencias de ancianos y que se no castigue a los culpables de ese atroz genocidio geriátrico.

Libertad de Falsa Bandera es ver los gobiernos de los Estados de “Derecho” presentar programas electorales y no cumplirlos sin llevarlos a los tribunales por incumplimiento de contrato con los electores.

Libertad de Falsa Bandera es confundir los cargos públicos con la propiedad privada permitiendo la eternización de individuos en puestos que terminan conformando una casta cortesana con buenos ingresos que dan una gran capacidad de ahorro con los que terminan generando un buen parentesco con los que dominan la “libertad”, la falsa, la de los Mercados.

Dos legislaturas en cualquier cargo público permiten una capacidad de ahorro similar a la que a cualquier trabajador asalariado le ha podido costar llegar 35 ó 40 años de vida laboral.

 

Con una buena red de seguridad financiera, para evitar la caída en desgracia, cualquier cargo público es elevado de clase social convirtiendo sus necesidades en otras alejadas de las capas de los productores.

 

Limitación de mandatos para cualquier cargo público electo sería una buena medida de salud pública que, aunque no afecta al Ser Humano virtuoso, si elimina la tentación de pervertir a cualquier individuo honrado. La limitación de mandatos no es otra cosa que la capacidad del sistema defensivo con el que ha de ser dotada la democracia para evitar los trombos y sus pedazos desprendidos, los émbolos, que obstaculizan el paso de la sangre viva del pueblo en el ejercicio justo y perfecto de la verdadera libertad por las arterias y venas sanas de la democracia que precisa del principio de generación y de gravitación para no volver a estar nunca ni en coma, ni clínicamente muertas.

Libertad de Falsa Bandera es robar la idea de una República Universal y de la Reunificación de la Humanidad, apropiándose de tan hermosas palabras, para justificar las teorías de los abyectos Hayeck, Popper, los Friedman padre e hijo y todos aquellos que abanderan desde su “Manifiesto por la libertad” el darwinismo social que premia la selección natural de que domine el más fuerte aunque el débil pague con la miseria y con la vida.

Los Anarcocapitalistas, cuya bandera es el negro y el amarillo, el negro por la muerte de los Estados y el dorado por el patrón Oro, aspiran a la más pervertida pesadilla contra la que la Humanidad ha de enfrentarse:

Una vez acabado con los países de Pacto de Varsovia, del llamado “Socialismo Real” , su siguiente objetivo, dado su voraz instinto,  ha consistido en la aniquilación de los Estados de Derecho Europeos, el llamado Capitalismo Social de Mercado, y más concretamente su mayor objetivo: el bombardeo, derribo y aniquilamiento de todos y cada uno de los valores de la Ilustración.

No había necesidad de privatizar las empresas públicas que funcionaban, no había necesidad precarizar las sociedades, funcionaban. Una vez más los dogmas, los tic propios de los dictadores, la avaricia despiadada y cruel -vencido el enemigo que durante la guerra fría existía- les ha hecho atacar las conquistas que durante generaciones han ido conquistando los pueblos: por revanchismo, por falta de visión, por su mediocridad no sólo humana sino también intelectual.

Un día la historia contará como el neoliberalismo se está cobrando en el mundo más millones de vidas que los millones de vidas sesgados por las tiranías nazífascistas y estalinistas.

En Oriente se dice “Namasté”, significa: reconozco la divinidad que hay en ti, en el otro, el reconocimiento de que cada vida es un valor precioso e irrepetible digna de veneración y respeto. Esa cultura de reconocer al otro como un igual , como un Hermano está en la cultura del Renacimiento. Del ser que evoluciona a través del Arte, de la Ciencia, del conocimiento y ese Ser que sabe que fuera del interés colectivo sólo hay barbarie, Hombres lobos contra el hombre.

No puede haber enriquecimiento infinito en un planeta que no tiene más extensión material, geográfica, que la que tiene. No es Libertad reconocer como amo al que llega primero a adquirir un bien natural y a permitirle enriquecimiento individual.

Esta idea, a pesar de su práctica vigente, ya ha muerto. No tiene futuro. No es éticamente defendible. Somos unos 7.800 millones en el mundo, en un mundo que estamos obligados a compartir, con unos recursos que son los que son, con la limitación geográfica que tiene este planeta.

No queda más camino que la transmutación de los individuos, la consciencia de que o nos salvamos todos o perecemos todos. No hay futuro sin la planificación de la producción, no hay futuro sin el reparto de los recursos.

 

En el derecho de los romanos estaba prohibido comerciar con los bienes naturales de primera necesidad: el agua, por ejemplo, que era reconocida como un bien de todos. Hoy no son pocos los que se pelean por la compra de los acuíferos de la tierra para comerciar ni más ni menos que con el agua: al frente el Estado vaticano, la Casa Real española, entre muchos otros.

Para llegar a este punto dónde hasta se permite a los privados ensuciar el aire que todos debemos de respirar, degradar el medio ambiente aunque el precio sea el calentamiento de la tierra y la muerte de  millones y millones de personas por falta de acceso a agua limpia, a oxigeno limpio, a alimentos sanos…hemos tenido que pasar por un proceso de deterioro de los Estados de derecho a nivel mundial.

En nombre de la Libertad, en los años ochenta, los Estados europeos, en connivencia con las mayores fortunas -conociendo ya como a través de la Deutsche Welt se creaba el efecto de llamada para que muchos cruzaran el telón de acero aún jugándose la vida en el intento- invirtieron después en los canales exteriores de las televisiones nacionales, cada uno, pero cada uno orientado a sus antiguas colonias.

 

Pueblos y geografías oprimidos por un poder adquisitivo casi nulo, por culpa de las avaricias del Fondo Monetario Internacional que les mantenía hipótecados por el ejercicio de la usurería a través de préstamos con intereses impagables; por dictaduras sangrientas; por falta de futuro; ni acceso a la Sanidad; ni a la educación; ni a la dignidad básica íban a ser espectadores del despilfarro de las sociedades europeas . Aquellas ondas emitidas por las televisiones estatales de Europa llegaron a las chabolas más remotas del mundo dónde misteriosamente el acceso a la compra de parabólicas era más real que a la compra de alimentos para garantizar las tres comidas diarias.

Nadie habla de esto. No es elegante, puede entenderse mal, muchos no prefieren entrar en este charco para no ser malinterpretados y no ensuciarse, a otros ni siquiera se les ha pasado por la cabeza. Pero es necesario redactar bien y objetivamente la historia.

Es tremendamente didáctico revisar las publicaciones de los planes y proyectos de la Trilateral en los años ochenta del siglo pasado para ver cómo todo se ha ido cumpliendo de manera escrupulosa.
Los planes para la acumulación de capitales y el aumento exponente ganancial de los más exitosos necesitaban crear dos condiciones aparentemente opuestas para llevar adelante sus proyectos de expansión comercial. De un lado, el tercer mundo, lleno hasta aquella fecha de Movimientos de Liberación Nacional y fuerzas hostiles al libre mercado, dónde era necesario actuar para desarrollar riqueza que permitiera la creación de una clase media que eliminara la pobreza extrema y sirviera de colchón frente a tentativas revolucionarias como las que ocurrieron en Cuba y en otras partes. Y de otro, recortar paulatinamente los beneficios salarias y los derechos sociales de los pueblos del primer mundo que gozaban de las ventajas propias del llamado “Estado de Bienestar”, hasta desmantelar íntegramente los mismos.

 

Keynes ya no era necesario para contener el avance del comunismo en Europa. Tampoco lo era la escuela de Münich basada en las ideas del Capitalismo Social de la época Adenauer. El Estado del Bienestar Europeo era posible sólo como arma de propaganda empleada durante la guerra fría para demostrar que era posible vivir mejor en la parte Occidental del Continente.

Para la consecución de estos dos fines se crearon los Canales Exteriores de las radios y televisiones públicas en Europa, en el caso de España bajo la presidencia de Felipe González Márquez.

Lo ocurrido con la Deutsche VVelt emitiendo para los países comunistas imágenes de lo bien que se vivía en Occidente se repitió en todo el resto del mundo con un destino: los desplazamientos masivos a Europa y el resto del llamado “Primer Mundo”. Previamente se creó, a consecuencia de crisis económicas el pretexto de los despidos masivos, -y esto es muy importante- el nacimiento de una bolsa de paro, una mano de obra parada de forma crónica como arma psicológica cuya finalidad sería el sometimiento de la población ante las amenazas constantes de pérdidas masivas de los puestos de trabajo, en unas sociedades dónde se había domado antes los instintos reivindicativos de las poblaciones ante la entrega de dulces envenenados consistentes en préstamos con intereses altos e hipotecas para todo (conseguir vivir por encima de las posibilidades encadena la libertad de acción de los individuos) . Subir a las sociedades a los cielos para dejarlas caer después a través de la escenificación de las crisis: la mayor justificación para comenzar la privatización de las empresas estatales, aunque estas generarán superávits.

 

He aquí un dogma, un tic de fanatismo, desmontar lo que funciona y crea bienestar sólo por rigidez de pensamiento único, tiranía en Estado puro, una vez más Libertad de falsa bandera: La Libertad de mercado.

Los que fueron testigos de aquellos años saben como las sociedades de Europa pasaron de la crisis y el paro a la recuperación de empleo con la contratación de mano de obra, digámosla así, foránea. ¿Se recuperó entonces la sociedad?

Categóricamente, no. Lo que se produjo fue un reseteo, un comienzo de cero. Volvió a contratarse y a funcionar la economía después de haber escenificado en el gran teatro del mundo: “La Torre de Babel”, recordemos.

 

Los obreros empezaron a construir una torre para llegar al cielo y poder hablar con dios, pero dios se enfadó e hizo que cada uno hablara una lengua distinta y no pudieran terminar así sus trabajos y la torre se cayera. ¿No nos recuerda nada esto?
De la noche a la mañana pasamos de no haber trabajo a aquello de:
“El que no trabaja es porque no quiere porque en mi empresa han contratado extranjeros porque no encontraban a nadie que quisiera trabajar”. Estas eran las frases que se escuchaban en la época. ¿Y cómo fue posible? Pues porque son mayoría las personas que se dejan arrastrar por lo aparente, por los medios, por los pensamientos interesados y soltados con intereses y calculados propósitos.

 

Dividieron a saber en cuatro la clase obrera: el trabajador que nunca le faltó el empleo, el trabajador temporal, el parado de larga duración, el trabajador extranjero legal, el trabajador extranjero sin papeles. Era la cadena de la cizaña urdida por los partidarios poderosos del Viejo Régimen feudal y esclavista. Motivo por el que nunca es recomendable la política de desvestir un santo para vestir otro. Con este panorama ningún intento de una huelga general de los trabajadores sería exitosa o peligrosa, por ser imposible cualquier unidad de acción.

 

Por eso, desde entonces, nunca más ha vuelto la sociedad de pleno empleo y cada nación cuenta con millones de parados. Son bolsas de paro crónico que no se solucionarán porque son unas medidas de presión y chantaje, es un arma de terror económico contra los más pobres.

¿En este escenario le puede extrañar a alguien la caída de la natalidad durante las décadas de los años ochenta y noventa y dos mil en Europa?

Nunca volvió la Europa de pleno empleo. El paro, la inestabilidad, la incertidumbre, se convirtió desde entonces en una forma de vida tan crónica cómo precaria y ¿por qué? Pues por arma política de control de masas. Pues la Libertad de falsa bandera permitió aprovecharse de la necesidad para permitir sueldos esclavistas y ridículos que en el caso de España, hasta hace no tantos años, con el anterior gobierno conservador, estaba fijado en el salario mínimo de 645 euros.

 

El televisado nivel de vida emitido por las televisiones europeas conseguía que millones y millones de personas tomaran como objetivo llegar a Europa para alcanzar una vida mejor. La mayoría de estas personas fueron encontrando acomodo en el mercado laboral, pero con unas condiciones salariales y de derechos que en muchos casos eran tan inferiores que se acercaban a la mitad del salario de un empleado local. Las autoridades también empezaron a hacer la vista gorda con el empleo negro, gente sin contratar, porque debían de permanecer un tiempo hasta conseguir primero los permisos de residencia y los de trabajo. Además, toda esta mano de obra nueva encontraba sus viviendas en los mismos barrios obreros que habían sido azotados por la crisis.

Los obreros locales se vieron obligados, por la libertad de falsa bandera del mercado, a aceptar si querían trabajar por condiciones laborales mucho más precarias porque ahora debían de competir con los que llegaban.

Era cierto que todas estas personas llegaban y llegan huyendo de la miseria y del horror de las dictaduras y de las condiciones míseras y que nadie los trajo, bueno, si, las imágenes de las televisiones y el boca a boca. Personas necesitadas que huían de guerras o de gobiernos que violaban derechos humanos. Y este es el motivo también por lo que no encontraron otra cosa sino solidaridad sincera por parte de las fuerzas progresistas a los nuevos obreros que entraban en Europa. Pero la realidad, es que todas estas personas también eran utilizadas como escudos humanos del capitalismo más extremo para llevar a cabo sus planes.

La precarización del mercado de trabajo y de las ayudas y el encarecimiento de los productos, los artículos de primera necesidad y la realidad de que muchos empresarios en el campo y la ciudad preferían contratar mano de obra extranjera a la nacional por claras razones de abuso por parte de la patronal, crearon las consecuencias del otro elemento que precisaban: el resurgir de la extrema derecha. Así, desde entonces, feudos dónde los votos eran para los partidos comunistas o socialistas en Italia o Francia o Alemania, etc.. al no ser capaces de explicar la compleja situación, ni abordar el problema entrando en los charcos y dando alternativas, los barrios obreros se convirtieron en el caldo de cultivo óptimo para la extrema derecha: el frente nacional, amanecer dorado, Salvini, Alternativa por Alemania, vox…

 

Al hacer competir obreros contra obreros en el mercado de trabajo era fácil propagar las ideas de que “los extranjeros te quitan el trabajo” o las falsas noticias tipo que “reciben ayudas que los nacionales no”. El odio había florecido en campos abonados. La derecha limpia y llanamente había desterrado a la izquierda de los anillos obreros para que naciera aún más derecha.

Ya ni las teorías del capitalismo social de mercado que tan buen resultado dio en Europa después de la II guerra mundial, ni los Estados de Derecho tenían capacidad de maniobra. El alicate contra la democracia y la Libertad de bandera verdadera se cerraba.

La emigración izquierdista y culta que llegó a Europa huyendo de Videla , Pinochet, y otros muchos, la concienciada, ya no era. Ahora era una emigración despolitizada que llegaba a vivir el sueño capitalista y hacer dinero y consumir y soñar con ser ricos. Aprovechando la disparidad monetaria, muchos encontraron aquí la capacidad de ahorro para montar en sus países pequeños negocios y empresas y comprar sus viviendas. Desarrollaban la clase media y los dictadores y corruptos dirigentes de muchos de esos países encontraban balones de oxigeno. Como lo encontró Franco con los ahorros que mandaban en divisas millones de emigrantes españoles. Un desarrollo que servía de vacuna contra los intentos revolucionarios que se sucedían por la existencia de minorías opulentas y enormes masas maltratadas y subsistiendo entre la miseria. Por otra parte, los recién llegados en su mayoría eran reacios a participar en política y si se nacionalizaban muchos votaban opciones moderadas y ayudaban a reintroducir los valores religiosos frente a una sociedad progresista y laica. La clase obrera domada se hacía realidad.

La clase obrera contra la clase obrera en escena para las risas de los ricos palcos del teatro. La izquierda en gueto, la sociedad presa del liberalismo globalista con Estados cada vez con competencias más delgadas al haberse desprendido de sus empresas públicas.  Hoy en día, ha quedado de manifiesto como los mercados se han colocado sobre las naciones haciendo sentir su fuerza e imponiendo sus criterios. Si no hay control político del mercado ¿dónde queda la democracia?

¿De qué valen así nuestros votos? La economía global de mercado es religión, pensamiento único. Es absolutismo en Estado puro dónde los ciudadanos sólo pueden escoger unos políticos sin competencias, ni fuerza, para cambiar las reglas del juego de las transnacionales, que son los castillos y las fortalezas, de una nueva aristocracia que hoy es el ama del mundo.

Para esto sirve la Libertad pronunciada en los labios de los hipócritas.

Podemos afirmar que toda esta inmensa sed de acumulación de poder y economía en intereses privados sigue cerrando el alicate. Para sus fines necesitan el control total. La dictadura total. Ya nadie podrá nacer en una clase y saltar a otra sin permiso. Feudalismo.

En esta dirección van los pasos dados para la eliminación del dinero, bajo el pretexto de la corrupción y evitar el lavado de dinero, para ello:

 

Empezaron pagando los sueldos a través de los bancos. Y para ello vendieron comodidad para domiciliar los recibos y cobrar las nóminas o sueldos. Conociendo que la gente saca dinero para vivir al día o realizar algún consumo, el resto queda controlado en las entidades especulativas financieras. Así que la gente gasta su energía vital trabajando para otros y no para ellos mismos, cómo seguimos viendo. En esta primera fase el dinero acumulado en las cuentas bancarias daba un porcentaje de beneficio, pues jugaba convirtiendo los pasivos en activos, especulando con el dinero de los ahorradores y a cambio ofreciendo una mísera parte no de la plusvalía adquirida si no a un porcentaje fijo y cada vez más simbólico.

 

Después a través de la prohibición, en no pocos países, de ahorrar teniendo en los domicilios el dinero físico (sólo siendo consentida la tenencia física de unas cantidades ridículas no superiores a unos miles de euros). Y para ello argumentando que el dinero es propiedad de los Estados, por lo que el grueso lo obligan a ahorrarlo en bancos, que son contradictoriamente empresas privadas, pues cada vez son más los países que ya no cuentan con bancas públicas pues fueron privatizándolas. Que incoherencia aparente, pero sin embargo que visionaria coherencia para levantar las nuevas Cárceles de las Bastillas del mundo.

 

A continuación, en un tercer giro de intencionalidad,  los ahorradores de los Bancos ya no sólo se veían despojados de sus miserables porcentajes de beneficios por tener los depósitos en ellos; ahora se pasaba a cobrarles comisiones por guardar en ellos sus dineros, entre tanto siguen jugando con los activos de los particulares, generando plusvalías y no devolviendo el dinero a sus propietarios al momento si no por cuantías o conrequerimientos de avisos con márgenes de tiempo o explicando para qué lo quieren.

 

Sin que nadie se quejara, esto es lo absurdo, en una sociedad hipnotizada por el espectáculo, en una sociedad adormilada, se da un paso y luego otro y luego otro en dirección más a la meta de reconvertir a los ciudadanos en súbditos:

Para ello primero se va reduciendo el número de sucursales bancarias y cajeros automáticos para alcanzar el objetivo de la eliminación física del dinero.

Esto es el control absoluto del individuo. Sin dinero físico no hay capacidad de movimiento real, ni capacidad de saltar de clase si van bien los negocios. Esto unido a la invasión de la privacidad por las redes sociales y la telefonía móvil o cualesquiera otro tipo de comunicación ya hace que veamos las orejas y los colmillos de la bestia.

Durante la época del presidente de gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, saltó el escándalo de Eqselom, una organización de espionaje masiva. El escándalo saltó cuando los servicios secretos alemanes descubrieron que la Canciller Ángela Merkel estaba siendo espiada. Y el resultado de estas investigaciones dejaron claro que, gracias a la actual tecnología, estaban siendo intervenidos de forma masiva todos los ciudadanos. El derecho al honor, la privacidad…saltaron en la práctica por los aires. En lugar de defender nuestros derechos de ciudadanos y sociedades libres nuestros gobernantes asombrosamente pasaron por encima de nuestros derechos y, justificándolo como medidas de prevención del terrorismo, los Estados Europeos fueron aprobando leyes en las que consentían que las empresas de comunicaciones mantuvieran grabadas y almacenadas las comunicaciones de cada uno de sus ciudadanos “por un plazo de dos años al posible requerimiento de los Estados”, esto es: WhatsApp, Sms, correos electrónicos, llamadas telefónicas, videollamadas, etc…

Todo esto unido a lo anteriormente expuesto nos da como resultado un panorama desolador: Estados y lobbies privados almacenan toda nuestra información, a la vez que prevén la desaparición del dinero físico concentrando cada vez más y más poder en unos pocos.

No es descabellado pensar que con este escenario lo que se pretende ahora es la aniquilación de las ideas y los valores de la Ilustración, que siguen siendo su gran obstáculo a batir por ellos, porque las grandes fortunas no son otra cosa que una suerte de renacida casta de aristócratas cuyos planes consisten en la Restauración del Viejo Mundo, el Antiguo Régimen, el feudalismo que cayó cuando el Rey Jorge perdió las colonias de Nueva Inglaterra a manos de los Continentales. Ni más ni menos, así de sencillo.

Haber llegado tan lejos para volver a ver como de nuevo florecen los mercados de Seres Humanos y como los trabajadores generan riqueza para nada más, en la mayoría de los casos, que para mal llegar a final de mes y vuelta a empezar es desolador.

Me detengo aquí en recordar un valor sagrado:

El derecho a la felicidad de todos los Hombres y Mujeres.

 

Aspiración imposible en el mantenimiento de este nuevo escenario mundial.

Un esclavo es esclavo porque no es dueño de nada, propietario de nada, ni de la escudilla con la que come, ni de la ropa con la que viste, de nada…

 

Por eso el mundo que bajo la Libertad de falsa bandera levantan es el Viejo mundo basado en la esclavitud y el vasallaje.

 

Por poner un ejemplo, un sueldo es sueldo porque reúne tres vectores, a saber:

1) Pagarse la vivienda, los alimentos , los gastos de servicios, la ropa…

2) Tener una capacidad de costearse el Ocio (ya que uno trabaja también poder disfrutar: ir a un restaurante, cine, teatro, viaje…)

-3)Tener una capacidad de Ahorro, porque el individuo que no genera riqueza y provecho propio siempre es dependiente, si eres dependiente no eres libre y si no eres libre eres esclavo.

 

Luego la libertad en el mercado laboral, así al albur, sin reglas reguladoras también es libertad de falsa bandera.

 

Como fue Libertad de Falsa Bandera , en nombre de la Libertad organizar Revoluciones de Falsa Bandera llevando la destrucción, el asesinato y la miseria a todas las víctimas de las “Primaveras Arabes”, a todas las víctimas de las “Revoluciones de cortafuegos” con las que quemando etapas antes de tiempo queman las posibilidades de alzamientos reales de los pueblos, al encaramar artificialmente a lideres prefabricados y apoyados con baterías mediáticas. Estrategias con las que también destruyen gobiernos y sistemas para quedarse con sus materias primas, coltán, gas, petróleo, cacao, diamantes…

Llegado aquí y acostumbrados a desayunar con noticias terribles sin que nos tiemble el pulso, detengámonos en un ejemplo perfecto de revolución de falsa bandera como las de las “primaveras árabes” pero en el interior de la U.E ,porque a fuerza de información, normalizamos hasta las cifras de muertos de una pandemia que pudo administrarse de otra manera (para empezar no reconociendo patente alguna en las vacunas). Analicemos lo ocurrido en Madrid. ¿Cómo podemos extrañarnos de que en las elecciones a la Comunidad de Madrid ,con lemas simplones como en nombre de la  “Libertad” sin más contenidos, se ganaran unas elecciones sin pensar que ha sido porque sutilmente se ha hecho calar el mensaje de que “con nosotros no se cerrarán los bares ni las terrazas, ni las discotecas?”. Sí, así de superficial y terrible, veamos. ¿ Cómo no llegar a esa conclusión cuando la candidata ganadora ganó con su foto, la palabra “Libertad” y sin un programa? Y cuando la mayoría de la gente les votó a pesar de la enfermedad, del peligro para ellos mismos y del aumento de muertos asegurado, del cierre de los centros públicos de salud y de plantas de hospitales mientras los pacientes se les hacinan en los pasillos de las urgencias ( no por que sean incapaces de gestionar sino porque la misma pandemia la convierten en un arma utilizando la desesperación que produce la desatención a la sanidad pública para que los ciudadanos terminen contratando seguros sanitarios privados ).

Dinero en redes, negacionistas, falsas informaciones por todo internet y empresas de desinformación, propaganda en definitiva y décadas de individualismo consumidor han culminado en unas nuevas generaciones que no han pasado escaseces y que han tenido acceso a todo siendo criados ,en muchos casos, en la sobreprotección familiar y en la satisfacción de todos los caprichos que sólo han terminado produciendo multitud de tontos Psicópatas narcisistas que aún sabiendo el resultado en miles de contagios y muertes, de sus divertimentos,  les ha dado y les sigue dando igual realizarlos aunque puedan con ellos infectarse e infectar a los propios padres, abuelos, etc… terminan premiando, para tener garantizada la apertura de los bares y el ocio, a políticos

que han sido culpables de la muerte de miles de ancianos a los que les han negado la atención hospitalaria, y que cuando los colectivos de los familiares de las víctimas recurren a la justicia por algo más que imprudencia, por genocidio, la jueza en la que recae la demanda desestima frívolamente el caso.

Estamos de nuevo ante el pueblo del “Vivan las caenas” , pan y circo…

En nombre de esa “Libertad “,la de falsa bandera el pueblo de Madrid ha votado a los que les cierran los Centros de Salud, a los que les privatizan la Sanidad… insisto, por tener bares abiertos, por vivir el presente y sálvese el que pueda. Así ha triunfado el sistema y su maquinaria de propaganda. La maldad es divertida, así hacen parecerlo.

El triunfo de la Libertad sin responsabilidad es supremacismo, nazismo.

Estamos ante la misma maquinaria propagandista empleada por Goebbels. Si el pueblo es caprichoso e indolente, demos al pueblo lo que pide.

Lejos de “El pueblo Salva al Pueblo “de las Consignas Revolucionarias hemos asistido aun realísimo macabro: “El pueblo mata al pueblo”, y no pasa nada.

No es para arrugarse; el pueblo no concienciado en los valores ciudadanos es poco más que bocas y culos, ganado, decía Voltaire. Pues tristemente esas imágenes que vemos de fiestas multitudinarias en muchas partes del mundo, le dan la razón.  Fácil caer en el desánimo. Pero esto no sólo ha pasado en nuestra época, ha pasado en muchas otras y caer el desánimo es justo lo contrario a lo que hay qué hacer, hay que crecer frente a las dificultades y con propuestas siempre.

No ha sido el pueblo, han sido muchas organizaciones de masas y sociales también culpables de llegar a esta situación por no querer entrar a los charcos y librar la batalla dónde hay que librarla: la educación, la solidaridad, la conciencia de Ser en definitiva.

¿Y cómo hacer para aflojar el alicate?. Nos toca forjar Europa y defenderla.

Hasta esta página hemos asistido, una vez más a “es necesario que todo cambie para que nada cambie” del Gatopardo de Lampedusa. Ahora es el momento de trabajar para que todo cambie para que el Viejo mundo no se coma el presente y sus posibilidades de futuro.

Defender los valores de la democracia profunda: voto secreto, limitación de mandatos, obligatoriedad de cumplir los programas electorales votados o marcharse por estafa y fraude, listas abiertas, primarias, todos elementos que garantizan la verdadera Libertad. Pero también sostenibilidad en los recursos y esto nos lleva a echar un pulso por planificar el futuro. No hay otra vía. Frente a los grandes desplazamientos de masas de trabajadores a Europa nunca puede ser nuestra bandera la demonización de ningún ser humano, ni siquiera los pretextos para justificar exclusión alguna. ¿Entonces qué hacer? Pues explicar la verdad, exponer los datos y siempre trabajando para unir a la Humanidad , unir lo disperso.

Hay un entonces posible claro, diáfano, luminoso. Las leyes deben de ser redactadas y aprobadas para contentar a los vivos y no justificar las ideas de los muertos. Cada generación debiera tener el derecho a redactar su propia constitución si esta redunda en una mayor dignidad y bienestar de las personas, garantizando que ninguna forma de tiranía y opresión fuera posible.

En gran parte, estas desgracias han sido posible por el papel de los Estados Nación Europeos para con sus propias sociedades. A ellos les debemos el colonialismo en el mundo, los mercados de esclavos y las guerras civiles entre europeos.

En ningún sitio está escrito que un Estado tenga derecho a la perpetuidad. Y cuando los Estados no son capaces de elevar el nivel de vida de sus ciudadanos estos deben de desaparecer para fundar otros que si lo hagan.

Gracias a la inmigración, que llegó, vamos a dejarlo claro, en gran medida como escudos humanos del capitalismo, el pueblo, la gente anónima y sencilla, maravillosamente se fue mezclando y conviviendo en todos los estratos. Y gracias a esas ideas de Tolerancia y Libertad que siguen impregnando nuestra forma de ser, hoy podemos ver que de una punta a otra de Europa, desde Berlín a Lisboa, desde Edimburgo a Palermo, gracias a la inmigración, insisto, ha nacido un pueblo. Europa entera es mestiza, es más Europa. El social darwinismo de la autoafirmación colectiva que es fuente de todo racismo, nazismo y supremacismo ha fracasado en esto. El pueblo de Europa ha nacido en base al mestizaje y europeos negros, europeos blancos, europeos asiáticos, europeos árabes, latinoeuropeos y de cualquier otra geografía han venido a aportar más cultura, más fuerza a nuestra economía, más ciencia, más Humanismo. Y cuando un pueblo nace tiene derecho a tener una nación, cuyo único significado lógico aclara que “la nación es la convivencia fraternal de todos los Seres Humanos que pueblan un mismo territorio”; una nación sin diferencias por el color de la piel y de los orígenes, un pueblo unido en base a la defensa de unos valores de Libertad, Igualdad, Fraternidad que deberán de levantar las columnas de esa nueva nación.

Y eso sólo puede ser una  República federal de Europa, unos Estados Unidos de Europa, además serían el encaje perfecto en el que los Estados federados pudieran representarse directamente ante el Parlamento y las Instituciones de la Unión, dando una solución definitiva a la cuestión escocesa, catalana, corsa, la de balones, flamencos , bávaros y otras… Un mundo nuevo y más cómodo y justo para todos. Y el antídoto absoluto contra los discursos y las organizaciones políticas del odio.

“Europa nacerá en las calles, no en los palacios” señalara Jacques Delors y pienso igual.
Si a la gente, sea araboeuropea, caucasicoeuropea, latinoeuropea, afroeuropea, asiaeuropea… se le anima a ser los cofundadores de un nuevo país, basado en los valores de la laicidad, el respeto, la libertad, la solidaridad con el mundo y la justicia social.. no sólo habremos vacunado a la ciudadanía contra el Covid sino también contra el cáncer de la extrema derecha y conjurado los peligros de una vuelta atrás organizada por los poderes del capitalismo especulativo financiero y las grandes transnacionales, conseguiríamos que la democracia controlara el mercado y lo pusiera al servicio de las personas, eludiendo la dictadura de ese Viejo Régimen renovado por las grandes fortunas del mundo. Pero también, y no es poco, demostraríamos al mundo como es posible unir a las gentes de forma pacífica, democrática, responsable para construir un mundo mejor.

Cada problema, no lo olvidemos, es merecedor de encontrarle una solución. Y tal vez sea este el momento de forjar una nueva nación más justa, pero también más solidaria con todos los pueblos desfavorecidos de la tierra.

La verdad afirmamos es poliédrica, pues bien, he aquí la otra verdad que nadie redacta.

Como nos ha recordado está pandemia: para salvarnos debemos de salvarnos todos. Levantemos de nuevo y con impulso renovado las banderas de una verdadera Libertad y de la justicia social.

 

 

 

Ray lorens

 

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