«¡A la calle, que ya es hora!»

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«¡A la calle, que ya es hora!»

G. Celaya

 

foto: Ray Lorens

Por Ray Lorens

No imagino ser capaz de desear mal alguno a nadie, empezando por los más débiles y desprotegidos. Pero precisamente por ellos, por las más vulnerables e inocentes, la compasión y la solidaridad considero que no deben morir en el mundo.
El tiempo – como siempre-  pone a cada uno en su sitio e Israel, su régimen infanticida y racista,  su régimen agresor, ha comenzado a vivir el suyo: el tiempo del infierno que ha provocado y ahora se ha vuelto contra él.
Lo siento por la gente sencilla e inocente  que sufre ahora las consecuencias por culpa de su presidente Netanyahu, no me alegro por su desgracia y recuerdo al buen pueblo que salió a protestar en las calles contra su dirigente infanticida y fascista que no ha sido capaz de respetar ni la vida de sus propios conciudadanos  secuestrados en la franja. Pero si me puedo alegrar de algo, me alegro de saber que ahora hay una pequeña oportunidad para el pueblo de Palestina y de Gaza, que ya no están solos contra el agresor, pues esta lluvia de misiles contra Israel es un castigo contra los genocidas mata niños de un ejército israelí que ha obedecido órdenes que son auténticos crímenes contra la Humanidad. Un ejército que tampoco tiene derecho a agredir las naciones vecinas por su afán de expandirse.
Esto es lo que pasa cuando la extrema derecha llega a los gobiernos, así de claro.
El fuego que llueve del cielo ahora también les llueve a ellos, es la respuesta que obtienen de los pueblos cuando estos empiezan a defenderse.
Los europeos deberíamos  haber sido los primeros en mandar las tropas para desembarcar en Gaza porque el nazismo que no quisimos en Europa no podemos consentir que la sufran los palestinos, ni nadie.
Que vergüenza de dirigentes europeos que tenemos, pues ellos han consentido el genocidio de brazos cruzados y han seguido comerciando con los asesinos. y sn romper las relaciones diplomáticas, ni condenarlos en la Asamblea de las Naciones Unidas.
Lo que ahora ocurra en Oriente Medio lo pagaremos en Europa por culpa de unas élites vendidas que no han sabido defender el derecho humanitario. Ya va siendo hora de dar la espalda a los neoliberales que tienen secuestrada Europa  y de tomar nuestras decisiones soberanas de espalda a los británicos y norteamericanos, las dos fuerzas que han convertido a Europa en una colonia con más de 285 bases de tropas extranjeras que nos empujan a gastar nuestro dinero en armas con objeto de arrastrarnos a una guerra, arruinarnos y fortalecer su presencia colonial en nuestra tierra.
Considero que hace falta, no ya esta U.E infiltrada hasta los huesos por nuestros conquistadores, pero si una República Europea, la pesadilla del invasor, capaz de defender nuestra soberanía y que haga de los europeos sus auténticos fundadores, independientemente, esto es muy importante, de su procedencia y de su color de piel,  una primera generación de  auténticos europeos, padres y madres de Europa,  defensores de su libertad e independencia, comprometidos con el ideal de unas relaciones de amistad basadas en ideales de  igualdad y paz entre todos los pueblos del mundo.
El mundo es un polvorín por culpa de las guerras proxys de los anglosajones para defender su supremacía y no creo que sea justo seguir haciéndoles el juego cuando vemos el proyecto de armagedón al que quieren conducir el mundo.
Ni una sola Casa Real, ni ningún vestigio del viejo mundo colonial, ni símbolo alguno que sirva para ensalzar lo que nos divide para ensalzar las diferencias como justificaciones manipuladoras que buscan mantenernos divididos y viviendo otra vez de espaldas los unos contra los otros, ni por asomo volver a las fronteras  interiores de Europa. Fijémonos en lo que nos une sin hacer el juego a los invasores incidiendo en lo que nos divide. La lucha válida consiste en más unión, en reivindicar  que el pueblo se organice para armar un discurso de verdadera integración federal, republicana, laica, antirracista y defensora de los derechos sociales, civiles, humanos, verdaderamente  democráticos.
Abramos un camino para la paz y el comercio justo, sin abusos entre naciones , sin crueles negocios de armamentos. Recuperemos los sectores económicos estratégicos de los Estados revertiendo las privatizaciones que debilitaron nuestros gobiernos frente a los fondos de inversiones, a las corporaciones internacionales; pues ni la sanidad de los ciudadanos, ni las industrias farmacéuticas, ni energéticas, ni los transportes, ni la defensa, ni las comunicaciones, deben estar al albur del interés de inversionistas pero si al interés de los pueblos.
El dogma de un libre mercado absoluto, ese fanatismo que es fruto de la fiebre, el delirio del oro y la avaricia, ha puesto los derechos conquistados por nuestros antepasados, nuestros abuelos y padres en claro retroceso y desmantelamiento dejando a amplias capas habitacionales descubiertas, desnudas, de protección social alguna. Es inaceptable y una traición a nuestros valores humanos que son de vital importancia defender.
Es consecuencia, este peligro de desatar una III Guerra Mundial, de su visión fanática de un mercado sin regularización descontrolado, con su capacidad depredadora de quedarse con todos los sectores económicos que fueron públicos o aún lo son como auténtico botín de enriquecimiento. Esto es lo que está detrás de todas las guerras y conflictos que están teniendo lugar en todo nuestro planeta.  Hay que pararlo . Hay que actuar  y empezar por casa. Saquemos la OTAN y las bases de Europa y recuperemos todos los sectores que fueron privatizados. Construyamos una nación con fuertes pilares humanistas de un pueblo europeo, que ya es mestizo, y que merece recuperar en todo su esplendor el Estado del Bienestar que , poco a poco, nos fueron robándoos. Y para ello hay que caminar otra vez hacia el ideal de la sociedad de pleno empleo, como cortafuegos de los enfrentamientos provocados por los de siempre para tener entretenidos los pueblos.
Ellos tratan de enfrentarnos siempre contra el que vemos de frente, para que nunca miremos hacia arriba y no comprendamos sus técnicas de la manipulación, la cizaña; el que trabaja contra el parado, el parado contra el emigrante; el supremacísmo machista contra las mujeres y un supremacísmo de un neo feminismo contra los hombres, que nada tiene que ver con la madre del feminismo que era la comunera Louis de Michelle quién propugnaba la igualdad absoluta de derechos entre los sexos; las feministas contra las transexuales; los heterosexuales contra gays y las lebianas; las religiones contra la tolerancia y el laicismo… confundir la defensa de los derechos civiles con los derechos sociales para refundar también una neo izquierda ajena a la lucha de clases y a la contradicción capital trabajo; y así, cada vez más enfrentados, más desconfiados los unos con los otros, más competitivos, más mirando pantallas de móviles, tablets, ordenadores y menos escuchando al vecino, menos compartiendo humanidad con tus semejantes no sean que te acaben informando , te acabes enterando,  de informaciones que no tienen controladas; y siempre orientándote para que mantengas la mirada al frente, nunca arriba; nunca mirando sus beneficios, sus privilegios, sus abusos, el fruto de los robos del bien colectivo; hasta el derecho al honor y la privacidad de los individuos nos han robado, provocando lavvfare contra los contrincantes políticos, la última modalidad que tiene los golpes de estado , sus revoluciones de colores;  y ejerciendo el espionaje masivo, el gran hermano, el control total de la población a través de los teléfonos móviles, las redes sociales, los correos electrónicos, las ubicaciones de los navegadores de internet que nos dicen los lugares, las horas y los días en los que cada uno de nosotros ha estado.
Pero que poco hablan e informan que , reconocido por la mayoría de organizaciones humanitarias, la Unesco y otros organismos, el pecado original de la esclavitud que fue erradicado ha vuelto y que en la actualidad hay más de 68 millones de seres humanos que se venden y se compran no ya para tener una mano de obra barata sino, de nuevo, esclava.
¿Vais a seguir permitiendo este retroceso mundial sin ni siquiera intentar asaltar los palacios erigidos con la sangre y el abuso de los débiles y necesitados?
¿ Esa es su Libertad? ¿Esos son los valores de los neoliberales, de los liberales, de los mercaderes? Esto es la vuelta al viejo régimen feudal dónde la única Libertad que queda es la de las élites pues la nuestra está vigilada. aún más secuestrada.
Estamos asistiendo al asalto mundial de las instituciones democráticas, de la separación de poderes, de las libertades inherentes que cada ser humano, popr el derecho de serlo tiene.  Hemos nacido iguales y, por tanto, dotados de los mismos derechos. Y entre esos derechos como son el derecho a la libertad, al honor, a la privacidad, al trabajo, a la dignidad, también existe el derecho del  pueblo a la insurrección contra la tiranía. No conviene olvidarlo.
La tiranía sólo es posible cuando todos callan y obedecen, cuando no hay resistencia.

Ni un euro para la industria militar de los que encima nos han amenazado con robar Groelandia, ni  una base militar extranjera y desmantelamiento absoluto de la OTAN. Hay mucho que hacer y  hacerlo entre todos, no sobra nadie, salvo los tiranos, cabemos todos y necesitamos de todos para levantar el sueño de esa escuela de ciudadanía que es la nueva nación que ha de nacer y precisa de lo público .

 

Debemos tomar las calles y denunciar a todos esos políticos que defienden lapidar nuestro dinero en armamento  para seguir provocando a Rusia para iniciar una guerra  cuyo único objetivo es robar sus tierras y materias primas, enriqueciendo aún más las élites que los dirigen a nuestras espaldas y terminando de arruinar nuestras economías para mantenernos sometidos mientras terminan de robar nuestros recursos.

 

Creo que es necesario movilizarse con urgencia para evitar ser movilizados , llevados a los frentes de batalla y arrastrados por la fuerza a la guerra. Ni les importa, nos empujan a ese horror colectivo de forma cada vez más descarada; está quedando muy claro, que su guerra , la que quieren iniciar sin consulta previa de los ciudadano, no les importa que llegue a destruir nuestras ciudades, nuestras calles y arrase hasta los cimientos mismos de nuestras propias casas.
Ni los Marc Rutter, las Ursulas Von Der Leyer, las Kajas Kallas, Los Merz, Macrón, Starmer, etcétera son europeístas. Son auténticos actores medrados en los partidos políticos europeos, que sirven únicamente a los intereses de los Estados Unidos y del Imperio Británico, que han demostrado no estar interesados en defender el nivel de vida y la seguridad de los europeos. Y por ello no hay otro camino que el de organizar la desobediencia civil en toda Europa para pararlos y refundar Europa desde las bases mismas de la construcción de un republicanismo federal de sus pueblos.
Necesitamos ese nuestro dinero para construir con obras públicas nuevas viviendas asequibles para todos, construir más y mejores hospitales y contratar más y mejor personal sanitario y nuevos equipamientos médicos  más avanzados y medicamentos para librar en mejores condiciones la guerra contra las enfermedades; levantar ciudades jardín con casas de una sola planta , centros de ocio y centros medicalizados, gimnasios, farmacias, y especialistas para sustituir el horror de las residencias de la tercera edad y trasladar ahí a nuestros ancianos para hacer más cómoda y feliz su existencia, se lo debemos; hacer realidad la sociedad de pleno empleo, sueño del que ya nadie habla y no queremos olvidar; trabajos sin explotación laboral, ni discriminaciones, sueldos dignos, horarios lógicos y no abusivos; guarderías, colegios y universidades gratuitas, ayudas a las familias, protección social para todos y aumento de las prestaciones en salud dental y mental, oftalmológica, ayudas a la discapacidad y dependencia, a la cultura y los artistas, a la naturaleza y el medio ambiente, a la solidaridad y desarrollo en el mundo. Para todo eso queremos el dinero, no para armas, no para que se lo lleven los norteamericanos a cambio de traernos su chatarra para matarnos con los vecinos.
¿Escucháis a nuestros políticos de la U.E comprometerse con esas aspiraciones ? Yo no. Sólo ayudas, cuando existen, a las empresas pero no a las gentes. Y ya tampoco a las empresas europeas pues el Sabotaje del Nord Stream orquestado por la CIA contra la autonomía y economía europea nos ha arruinado y ninguno de estos cobardes lo denuncian.  No nos merecemos esta gente.
Es cínico usar el término «Libertad» para asociarlo al ideal del mercado salvaje, darvvinista dónde sólo triunfan los más fuertes y en dónde no se deben pagar impuestos para pagar los médicos a nadie.  Estos vienen del culto al «manifiesto por la libertad» del economista austriaco Friedrich Hayeck y su filósofo abyecto Karl Popper. Una barbaridad para permitir el enriquecimiento infinito a costa de exprimir a los más vulnerables en un mundo sin ética.
Fuera ese liberalismo que precisa el fascismo para imponer su ley de la selva dónde se salvan los más fuertes. Fuera los Nerón de este mundo, los Trump, los Milei o los Biden, los psicópatas, torturadores, verdugos y racistas. Dad a los niños de Eritrea ordenadores y serán igual que los nuestros. Mandad de todo a Gaza para acabar con la hambruna las enfermedades y la miseria y reconstruirla pues para ejercer el bien también debe de estar el dinero.
No debemos consentir que devuelvan a la gente a un modelo anterior a la revolución industrial dónde el que nada tiene nada vale porque habrán despojado de todo a los más pobres.
Traigo aquí , para terminar estas líneas,  la gran reflexión que  invito a hacernos en nuestro tiempo, son las palabras de un socialista que era uno de los padres de Europa, Jacques Delors : » Europa se construirá en las calles, lejos de los palacios, o no se construirá».
Lo que hay que hacer sólo podemos hacerlo si es entre todos. Así que, una recomendación: «A la calle, que ya es hora!»

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