
TRUMP ANUNCIA QUE ORGANIZARÁ PUCHERAZO EN LA U.E PARA QUE GANEN FASCISTAS Y NAZIS
No sólo arruina económicamente a Europa además públicamente la humilla haciéndo ver al mundo y a los mismos europeos que la U.E es su colonia y tiene derecho de decir y hacer lo que quiera con ella.
Su proyecto es fácil: potenciar políticos de ideología nazi y fascista, los Estados Nación contra la Unión de los europeos y su moneda y conseguir estados nacionalistas que vivan rivalizando y enfrentándose entre ellos como garantía de que un competidor con un mercado de 450 millones de consumidores en el mundo no le haga sombra como superpotencia. El mismo sueño húmedo de los británicos.

President Donald Trump meets with NATO Secretary General Mark Rutte, Ukrainian President Volodymyr Zelenskyy, Finnish President Alexander Stubb, French President Emmanuel Macron, German Chancellor Friedrich Merz,European Commission President Ursula von der Leyen, Italian Prime Minister Giorgia Meloni, and U.K. Prime Minister Keir Starmer after his call with Russian President Vladimir Putin, Monday, August 18, 2025, in the Oval Office. (Official White House Photo by Daniel Torok)El Presidente Trump no sólo tiene el mal gusto y las groseras maneras de un déspota, también tiene la desvergüenza de anunciar que apoyará a la ultraderecha europea para «corregir la trayectoria».
Donald Trump no sólo es patético, payaso y de claro perfil psicópata narcisista este octogenario presidente de los EE.UU no sólo ha decidido declarar la guerra a los pobres de su país sino también de meter sus cochinas narices en la soberanía y la forma de decidir los europeos en nuestra casa.
En la noche del jueves, la Casa Blanca publicó discretamente la nueva estrategia de seguridad nacional del presidente Donald Trump. Se trata de un documento de 33 páginas que eleva su doctrina de “Estados Unidos primero” y establece una reajuste de la política exterior estadounidense por parte del Gobierno, que va desde la redistribución de recursos militares en el hemisferio occidental hasta la adopción de una postura de confrontación sin precedentes hacia Europa.
La estrategia se centra en el llamado de Trump a un “reajuste” de la presencia militar estadounidense en el hemisferio occidental para contrarrestar la inmigración, el narcotráfico y lo que describe como el auge de potencias adversarias en la región.
También incluye el objetivo de desplegar una mayor presencia de la Guardia Costera y la Armada en la región, así como otros despliegues para “asegurar la frontera y derrotar a los cárteles, incluyendo, cuando sea necesario, el uso de fuerza letal”. El documento enmarca esto como parte de un “Corolario Trump” a la Doctrina Monroe, un llamado presidencial de 1823 para que las potencias europeas respeten la esfera de influencia de EE.UU. en Occidente. “Estados Unidos debe tener una posición preeminente en el hemisferio occidental como condición para nuestra seguridad y prosperidad, una condición que nos permita afirmarnos con confianza donde y cuando sea necesario en la región”, afirma el documento.
La sección de la estrategia sobre Europa implica una escalada más drástica, y advierte que las naciones europeas se enfrentan a un “declive económico” que podría verse “eclipsado por la perspectiva real y más cruda de la desaparición de la civilización”.
El documento continúa argumentando que “a largo plazo, es más que plausible que, a más tardar en unas décadas, la mayoría de los miembros de la OTAN sean no europeos”, lo que plantea lo que denomina “una pregunta abierta” sobre si esos países seguirán considerando su alianza con Estados Unidos de la misma manera.
La estrategia del Gobierno también afirma que la “guerra de Ucrania ha tenido el efecto perverso de aumentar la dependencia externa de Europa, especialmente de Alemania”, y afirma que “una gran mayoría europea desea la paz, pero ese deseo no se traduce en políticas, en gran medida debido a la subversión de los procesos democráticos por parte de esos gobiernos”.
La estrategia culpa a los funcionarios europeos de bloquear los intentos respaldados por Estados Unidos para poner fin al conflicto y afirma que el fin de las “hostilidades” es necesario para estabilizar las economías europeas, prevenir la guerra y restablecer la estabilidad con Rusia: “Es un interés fundamental de Estados Unidos negociar un cese rápido de las hostilidades en Ucrania para estabilizar las economías europeas, evitar una escalada o expansión involuntaria de la guerra y restablecer la estabilidad estratégica con Rusia, así como para facilitar la reconstrucción de Ucrania tras las hostilidades y asegurar su supervivencia como un Estado viable”.
Un punto destacado de la sección de la estrategia sobre Europa va más allá, y respalda explícitamente las campañas de influencia en la política interna de los aliados de EE.UU., afirmando que la política general estadounidense hacia Europa debería priorizar “cultivar la resistencia a la trayectoria actual de Europa dentro de las naciones europeas”.
“Si las tendencias actuales continúan, el continente será irreconocible en 20 años o menos… Queremos que Europa siga siendo europea, que recupere la confianza en sí misma como civilización y que abandone su enfoque fallido hacia la asfixia regulatoria”, afirma.
La portavoz principal de la Comisión Europea, Paula Pinho, declaró en una rueda de prensa el viernes que los líderes europeos aún no habían tenido “tiempo para analizar (el documento)” y que no estaban “en condiciones de hacer comentarios”.
El documento también reitera la presión del Gobierno para “acabar con la percepción y prevenir la realidad de la OTAN como una alianza en constante expansión”. El documento formaliza algunas de las críticas previas de la administración a Europa. En un discurso pronunciado en Múnich, Alemania, en febrero, el vicepresidente J.D. Vance declaró a los líderes europeos que la mayor amenaza a su seguridad provenía “de dentro”, y no de China o Rusia.
“Lo que me preocupa es la amenaza interna, el retroceso de Europa en algunos de sus valores más fundamentales”, declaró Vance ante un público impasible en la Conferencia de Seguridad de Múnich.
NORTEAMERICA YA NO ES PERCIBIDA COMO NUESTRA ALIADA POR LA MAYOR PARTE DE LOS EUROPEOS OCCIDENTALES

No viene de ahora, la ofensa viene desde 1945 cuando los norteamericanos desembarcaron en Normandía con la II guerra mundial claramente ya ganada por los rusos que avanzaban hacia Berlín. Su intervención, al igual que la de los británicos se materializó cuando las cartas ya estaban marcadas y se sabía que los nazis no podían detener la ofensiva del ejército rojo. Desde 1945 los norteamericanos han permanecido en Europa como «aliados», según la terminología oficial de los Estados europeos cuando realmente la definición que les viene hecha a la medida es la de «ocupantes».
La guerra de Ucrania ha tenido como consecuencia la constatación de la dependencia que, en cuestiones de seguridad, ejerce Estados Unidos sobre Europa. No solo eso, sino que los países europeos han abrazado el liderazgo de Washington, dejando de lado el proyecto de un bloque más soberano e independiente. Esta situación se refleja en el elevado número de bases militares y emplazamientos que Estados Unidos mantiene en Europa.
La presencia estadounidense en el continente ha ido creciendo a lo largo de los años: de 2014 a 2022, el personal desplegado aumentó de los 65.000 a los 80.000, para después incrementarse hasta los 100.000 tras la invasión rusa de Ucrania. El país que acoge un mayor número es Alemania (35.800), seguido de Italia (12.400) y Reino Unido (9.800). En total existen al menos 275 bases militares y emplazamientos de Estados Unidos en Europa, frente a las 544 que tiene la potencia norteamericana en el extranjero.
EL MAYOR PELIGRO PARA NUESTRA DEMOCRACIA NO ES RUSIA PERO SI LO ES EE.UU QUIEN CLARAMENTE NOS TIENE MILITARMENTE INVADIDOS
Hoy ya es sabido que la guerra de Ucrania fue planificada y preparada por los EE.UU y el Reino Unido, su objetivo: «tensar Rusia» , desangrarla militar y económicamente para debilitarla pero con otra finalidad: dar un zarpazo de muerte a la Unión Europea para arruinarla, romperla desde dentro y dividirla.
En esa misma línea actuó George Busch, Donald Trump, Biden y ahora de nuevo Trump obligando a hacer compras por un valor del 5% del PIB de cada Estado de la Unión Europea en Armas norteamericanas, en anunciar que robaran el territorio de Groelandia a la U.E y Noruega y ahora anunciando que apoyará a las fuerzas antieuropeas y de extrema derecha para colocar sus propias marionetas en los puestos de mando. Esta claro que nos toman por su colonia con lo cual debemos de responderles tomándonos como fuerzas de ocupación militar sus bases militares y la fuerza de más de 150.000 hombres y mujeres del ejército norteamericano aquí instalados. Por eso, en nombre de la democracia, de los valores europeos y de la propia soberanía hay que exigir que se vayan y recuperar la relación de amistad con Rusia.