VANCE ABUCHEADO EN LA INAUGURACIÓN DE LOS JUEGOS OLIMPICOS DE INVIERNO EN ITALIA
Después de las declaración de intenciones del gobierno de EE.UU de traer el I.C.E a los Juegos Olímpicos de invierno para proteger a sus deportistas el pueblo italiano ha reaccionado con un sonoro y contundente abucheo de rechazo

Vance fue abucheado por el público del estadio San Siro cuando él y su esposa aparecieron en la zona VIP en la gran pantalla del estadio mientras el equipo estadounidense entraba en el recinto durante el desfile de la ceremonia inaugural. Los deportistas, en cambio, fueron recibidos con grandes aplausos.
Vance llegó a Milán el jueves, asistió a un partido de hockey sobre hielo femenino y también mantuvo conversaciones con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. Cientos de estudiantes marcharon por Milán el viernes en protesta por la presencia de funcionarios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en los Juegos, como parte del dispositivo de seguridad estadounidense que protege a los dignatarios.
El viernes también hubo abucheos para el equipo de Israel, mientras que el equipo de Ucrania recibió una calurosa bienvenida por parte del público, en su mayoría italiano. El periódico italiano La Repubblica también destacó las «ovaciones» para el presidente italiano Sergio Mattarella, que había inaugurado oficialmente los Juegos durante la ceremonia.
El Comité Olímpico Internacional (COI) pidió que se respete el «fair play» y la deportividad este sábado, un día después de los abucheos contra el vicepresidente estadounidense, JD Vance, durante la ceremonia de apertura de los Juegos de Invierno de Milán-Cortina.
JD Vance fue abucheado cuando en el videomarcador del estadio de San Siro se mostró su imagen, junto a su esposa Usha, agitando banderas de Estados Unidos mientras desfilaban sus deportistas, constató una periodista de la AFP.
La música de la megafonía ocultó en gran medida la intensidad de esos abucheos, mientras los deportistas sí eran calurosamente recibidos por los espectadores de un estadio que tiene capacidad para 75.000 personas.
Durante la ceremonia de apertura también se escucharon abucheos al paso de la delegación israelí.
