RÍDICULO ABSOLUTO DE TRUMP Y HEGSETH ANTE 900 GENERALES USA

Foto: The Ne York Times
MÁS DE 900 GENERALES DE LOS EE.UU CONVOCADOS PARA ESCUCHAR LOS MITINES BUFONESCOS, DELIRANTES Y PSICOPÁTICOS DE PETE HEGSETH, SECRETARIO DE DEFENSA DE LOS ESTADOS UNIDOS Y SU PRESIDENTE DONALD TRUMP.
NI UN SÓLO GENERAL APLAUDIÓ NINGUNA DE LAS DOS INTERVENCIONES
Donald Trump y su Secretario de Defensa, Pete Hegseth, convocaron a más de 900 generales de los Estados Unidos para «actuar contra «una invasión interior».
Foto: Reuters
«Nos encontramos bajo una invasión desde dentro. No es diferente de la de un enemigo externo, pero más difícil, de muchas maneras porque no llevan uniforme». Expresó Trump, sin reflexionar que justamente los europeos si, que de verdad, nos encontramos con una invasión desde dentro y se llama «bases militares norteamericanas».
El acto se realizó en la Academia de la Infantería de la Marina, para el que se convocó a todos los altos mandos con independencia de dónde estuvieran destinados.
El objetivo del acto, presentar las ideas de Trump y de su Secretario de defensa de cómo ha de ser el ejército.
La arenga resultó una bronca a todos los funcionarios de la defensa. No fue un acto del que ningún demócrata del mundo pueda sentirse orgulloso y sin sin fin de ladridos contra un personal curtido en todas las batallas y guerras en las que ha participado los Estados Unidos. Y todo por dos neófitos, dos ciudadanos sin experiencia militar, sin idea de lo que es el ejército, ni lo que son las fuerzas armadas desde dentro. Dos payasos aleccionando profesionales. Ni un aplauso. Después de las arengas silencio cortante.
La administración Trump ha sobrepasado todas las líneas rojas y conduce a los Estados Unidos hacia una dictadura ideológica dónde el que no opina igual que los jefes polítcos será depurado y reprimido. «Un ejército compuesto por “guerreros” y no “defensores”; donde las barbas y las melenas estarán prohibidas; en las que se acabarán los esfuerzos por fomentar la diversidad; la corrección política estará prohibida, y en la que las mujeres tendrán que alcanzar los “máximos” estándares masculinos para desplegarse en puestos de combate».
Conversión de las Fuerzas Armadas en una herramienta política. Y su uso contra los enemigos externos y contra quienes puedan discrepar de Trump dentro de Estados Unidos.
“El mes pasado firmé una orden ejecutiva para adiestrar a una fuerza de reacción rápida que contribuya a sofocar disturbios civiles. Esto va a ser algo grande para la gente en esta sala, porque es el enemigo interior y tenemos que enfrentarnos a él antes de que quede fuera de control”.
Defendió su despliegue de las Fuerzas Armadas en ciudades gobernadas por la oposición demócrata, «esas urbes están dominadas por la violencia, aunque las cifras oficiales apuntasen lo contrario. Deberíamos usar algunas de esas peligrosas ciudades como puestos de entrenamiento para nuestros militares”, ha llegado a proponer el primer presidente fascista de los EE.UU en un discurso recibido mayoritariamente con el silencio entre los generales.
El Pentágono ha dado el visto bueno a las órdenes de Trump para desplegar tropas de la Guardia Nacional, o incluso de la Infantería de Marina, en ciudades gobernadas por la oposición demócrata: primero, Los Ángeles, después Washington, Memphis y, según anunció este fin de semana, ahora Portland en Oregón. “La próxima será Chicago”, ha prometido Trump en su intervención en Quantico, repitiendo lo que viene diciendo desde hace semanas.
INTERVENCIONES CLARAMENTE IMPROVISADAS
Trump fue oscilando de un tema a otro sin hilo aparente, desde la necesidad de conseguir una reunión entre los presidentes de Rusia y Ucrania, Vladímir Putin y Volodímir Zelenski, a los aranceles.
Se describió como “una persona muy estética” para declarar que no le gustan los barcos militares estadounidenses con tecnología sigilosa. “No hace falta tener un barco feo para decir que tienes tecnología silenciosa”, sostenía.
NO FUE A VIETNAM PORQUE LE «DOLÍAN LOS JUANETES»
Trump, que alegó juanetes para evitar ser enviado a la guerra de Vietnam, sostuvo que contratan “a la gente que va a hacer el mejor trabajo”. “Es el modo en que se levantó este país… vamos a recuperar las prioridades de la capacidad, el carácter, la fortaleza y el estar en forma. El ejército estadounidense no está para proteger los sentimientos de nadie, sino para proteger nuestro país, y no seremos políticamente correctos a la hora de defender la libertad estadounidense”.
DE PRESENTADOR DE TV A BUFÓN DE LOS CUARTELES
El secretario de Defensa, hasta el año pasado presentador de la cadena de televisión Fox News, pronunció su discurso como si se tratara de una charla TED, moviéndose de un lado al otro del escenario, ante centenares de los militares más condecorados y con constelaciones de estrellas en sus charreteras.

Foto: El vocero.com
El ejército que tiene en mente, y que aspira a poner en práctica: “Líderes políticos irresponsables nos encaminaron en la mala dirección y nos perdimos. Nos convertimos en el ‘Departamento Woke”, sostuvo el jefe del Pentágono. “Pero ya no”. “La era de la corrección política se ha terminado. O haces el trabajo de modo disciplinado, estás adiestrado y en forma, o te vas”. Según Hegseth, está “harto” de “ver formaciones de combate o cualquier otra formación y ver soldados gordos”. “También es completamente inaceptable ver generales y almirantes rollizos en los pasillos del Pentágono”, ha añadido.
“Si lo que estoy diciendo les deprime, entonces deberían optar por la vía honorable y dimitir”, ha apuntado. “Pero sé que la inmensa mayoría de ustedes sienten exactamente lo contrario y se sienten liberados por mis palabras”.
Está claro que el peor mal de los EE.UU ha sido pasar del sueño del hombre hecho así mismo al sueño de unos pobres (mentales) niños ricos metidos a jefes políticos.
