ORBÁN PIERDE LAS ELECCIONES

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ORBÁN Y LA EXTREMA DERECHA INTERNACIONAL PIERDEN LAS ELECCIONES

PÉTER MAGYAR CONQUISTA LA MAYORÍA ABSOLUTA PARA FORMAR GOBIERNO Y TERMINAR CON 16 AÑOS DEL GOBIERNO ANTIDEMOCRÁTICO DE HUNGRÍA

Péter Magyar celebra su victoria aplastante en Budapest, con el Parlamento al fondo.MARTON MONUS (REUTERS

 

VIKTOR ORBÁN SE ESTRELLA ELECTORALMENTE, SÓLO EL 38% DE LOS HÚNGAROS LE HAN VOTADO FRENTE A UN 53% QUE HA VOTADO A PÉTER MAGYAR

Péter Magyar, ha arrasado en las elecciones. Con el 98,7% de los votos escrutados, el candidato del partido Tisza obtiene 138 escaños, frente a 55 del actual primer ministro ultraconservador y proTrump. Las cifras son contundentes: casi el 54% de los votos para el partido del opositor frente al menos del 38% del aún primer ministro.

“Juntos hemos liberado a Hungría. Hemos recuperado nuestro país”, ha dicho Péter Magyar a la salida del hotel donde hacía el seguimiento de los votos.. El ganador de los comicios ha calificado su victoria de “milagro”, con un mandato poderoso de 3,3 millones de votos, el mayor conseguido, ha remarcado, en la época democrática del país. “Hungría ha hecho historia”, ha proclamado, y ha prometido gobernar para todos.

Péter Magyar ondeaba anoche una bandera húngara para celebrar su victoria.Foto: LEONHARD FOEGER (REUTERS) | Vídeo: EPV

Magyar, a quien Orbán ha intentado vincular con el presidente ucranio, Volodímir Zelenski, durante la campaña, es ambivalente con Ucrania, igual que buena parte de la sociedad húngara. Según Policy Solutions, un centro de análisis de Budapest, el 64% de la población se opone, por ejemplo, a la adhesión del vecino del este a la UE.

Péter Magyar ha reiterado su intención de devolver a Budapest al centro de la UE frente al acercamiento de Orbán a Moscú. Ha prometido invertir en infraestructuras y servicios públicos, especialmente en educación y sanidad, en condiciones nefastas. Y se ha comprometido a restaurar el Estado de derecho.

Sobre los derechos del colectivo LGTBI ha dicho: “Queremos un país en el que no se castigue a nadie por pensar distinto que la mayoría, por amar a alguien de forma distinta que la mayoría. Un país en el que no importe a quién ames, sino qué tipo de personas eres”.

Magyar es  un producto de Fidesz , el partido de Orbán, pero sus votantes apenas el 11% encaja en esa ideología, según los sondeos. La mayoría son liberales, izquierdistas y ecologistas que se han volcado en su candidatura como la mejor herramienta para acabar con Viktor Orbán.

 Entre sus primeros objetivos , Magyar, tiene desbloquear los cerca de 18.000 millones de euros que la UE tiene congelados a Hungría por la corrupción y los ataques de Orbán al Estado de derecho. Para hacerlo debe cumplir primero con la Comisión Europea, devolviendo la independencia a las universidades, entre otras demandas de saneamiento democrático.

El modelo autoritario construido para perpetuarse en el poder no ha funcionado.

Tanto la Constitución como las llamadas leyes cardinales o la sustitución de los altos cargos requieren una super mayoría de dos tercios. El sistema electoral creado por Fidesz para ampliar la ventaja del partido en el poder finalmente ha funcionado a favor de su adversario.

Fidesz , el partido de Orbán, esperará a que Tisza, el partido del recién elegido Péter Magyar,  sufra su falta de estructura firme y las divisiones por su diversidad ideológica. Pero ese momento puede no llegar debido al hartazgo del pueblo húngaro del déspota del Danubio creador de la internacional iliberal que amenaza las democracias y los derechos civiles en el mundo.

Ni la injerencia electoral de  Washington ni el apoyo de los líderes mundiales de ultraderecha han salvado a Viktor Orbán . Péter Magyar, educado por él mismo, ha logrado desalojar del poder al líder más veterano de la UE.

Ha caído el enemigo que tenía el objetivo declarado de dinamitar desde dentro la integración europea y los valores democráticos de la UE. El primer ministro de un país de 9,5 millones de habitantes, el 2,1% de la población total de la Unión, ha bloqueado las grandes políticas europeas y ha usado el derecho de veto como elemento de chantaje. Ya no se sentará en el Consejo Europeo.

LA SALIDA DE ORBÁN PERJUDICA A LA EXTREMA DERECHA INTERNACIONAL PERO FORTALECE A LA ÉLITE LIBERAL Y NEOCONSERVADORA PARTIDARIA DE LLEVAR A LA GUERRA A EUROPA CONTRA RUSIA.

El alicate, la pinza existe, las élites de Bruxellas han seguido denunciando injerencias rusas para apoyar a Viktor Orban, al tiempo qu en contra dl deseo del pueblo europeo y, sin consultarlo en las urnas, han apostado por el armamentísmo y la escalada del lenguaje bélico para impulsar una mili obligatoria en la población. De hecho, en Alemania su ministro de defensa ha aprobado una ley por la que los hombres de 18 a 45 años deberán pedir permiso al ejército para ausentarse del país y si s por más de tres años.

La ideología neoconservadora y neoliberal está incrustada en la clase política europea y su falta de liderazgo se ha visto clara en la nula condena al genocidio de Gaza y las actuaciones de Israel o el secuestro del presidente de Venezuela por parte de Donald Trump.

La U.E sufre la compra masiva de sus recursos y propiedades por fondos de inversión israelíes y norteamericanos quienes se han apropiado de la mayoría de los medios de comunicación de masas: prensa escrita, televisiones y radios; la compra masiva de suelo y viviendas que están haciendo imposible la adquisición de vivienda para los ciudadanos europeos; la adquisición de los canales de distribución y de tecnología y de no pocas industrias. Y, a todo ello, la voladura del Nord Stream, para sabotear el comercio de la U. E con Rusia y mezclarla en una guerra orquestada y planificada por las fuerzas neoconservadoras infiltradas en los partidos demócrata y republicano de Estados Unidos (unos planes de los que Israel no está exento). El apoyo de la U.E a un régimen, el ucraniano, que mantiene a cerca de una veintena de partidos políticos prohibidos, que sus índices de corrupción han alcanzado límites nunca vistos, con presos políticos, personas desaparecidas y ciudadanos secuestrados en plena calle ó en centros públicos para obligarlos a combatir en los frentes demuestra la podedumbre moral de la mayoría de los dirigentes europeos.

Su obsesión de azuzar a Europa a una guerra suicida contra Rusia, acusándola de ser un peligro para Europa es cínica, es en sí una traición a la misma Europa y a los europeos. Pues va contra el interés de preservar y avanzar el bienestar de la ciudadanía europea para enriquecer a los mercaderes de la guerra y a la industria de armamentos.

Rusia ya ha declarado que no quiere conflicto con Europa, que lo que pretende es la devolución de sus territorios históricos de habla mayoritariamente rusa. Y, a estás alturas, ya todos sabemos el juego sucio de los británicos y norteamericanos en Ucrania dando un golpe de estado contra el presidente legitimo ucraniano, provocando los incidentes del Maidan, financiando organizaciones de ideología nazi como el Batallón Azov y bombardando desde el 2014 a las poblaciones de mayoría rusa que viven en el Donbas y Lugansk y que causaron la muerte de más de 12.000 civiles. Incidentes no condenados en ningún momento por la doble moral de la clase dirigente europea. Así pues, lo que hizo Rusia fue defender a su propia gente de los bombardeos.

Pero el conflicto Ucraniano no se organizó para destruir Rusia ,que saben que no era militarmente posible, sino para destruir la misma Unión Europea y acabar con su modelo del Estado del Bienestar. Convirtiendo a Europa en una colonia hundida económicamente y humillada.

Los castigos de Trump con los aranceles, la imposición de gastar un 5% del PIB en compra de material armamentistico americano y las protestas timoratas europeas ante la amenaza americana de invadir Groelandia (Greenland) demuestran que el enemigo y las injerencias no son tanto de Rusia como de los EE.UU e Israel.

Así pues, la salida de Viktor Orbán es una buena noticia para los demócratas y los defensores de los derechos civiles y sociales pero también es un peligro pues deja abiertas las puertas a los partidarios del enfrentamiento militar directo contra Rusia (Merz, Macron, Starmer, Kaja Kallas, Ursula von der Leyer…).

Y no es cierto que ideológicamente Orbán este en la misma ideología que Putin. Lo prueba el hecho de que durante la administración de Putín esta avanza hacia la reestatalización de las empresas con las que se hicieron los oligarcas rusos y hacia un modelo que cada vez se acerca más al chino de un 50-50, 50% público y 50% privado. Modelo qu va en la dirección contraria de los Millei, las Ayuso , los Trump o el desmantelamiento de todo lo público de Orbán. Si Viktor Orbán buscaba el entendimiento con Rusia no era por otro motivo qu por el intentar no verse metido en una guerra. Podemos observarlo en otro dirigente europeo, pero este de izquierdas, el eslovaco Robert Ficco quién también plantea el entendimiento con Rusia y condena el autoritarismo de Zelenski a quién la U.E nos lo quiere meter dentro de la casa común sin consulta alguna al pueblo europeo.

 

 

 

 

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