Irán se le está convirtiendo en Vietnam a EE.UU

La guerra contra Irán se estanca porque Teherán dispone precisamente de armamento defensivo suficiente. Puede mover lanzadores de misiles, esconder drones, dispersar mandos y usar lanchas rápidas o minas para atacar de forma imprevisible.
Cuando Estados Unidos neutraliza una posición, otra aparece en otro lugar . Eso obliga a decidir entre aceptar avances limitados o ampliar la misión con más tropas y más operaciones. Una dinámica que históricamente ha llevado a conflictos largos y costosos.
La guerra continúa sin un final claro. Washington y Tel Aviv hablan de semanas de bombardeos y miles de objetivos pendientes. El estrecho sigue bloqueado y el impacto económico global crece cada día .
El movimiento de los LCS resulta revelador. Si el plan fuera reabrir Ormuz de inmediato con una operación naval clásica, esos buques deberían estar liderando la limpieza de minas. Su presencia en el Pacífico sugiere otra lectura: Washington podría estar asumiendo que el verdadero problema no está en el agua, sino en las bases y posiciones desde las que Irán amenaza el estrecho.
La ausencia de los LCS estadounidenses preparados para contraminas resulta especialmente llamativa. El USS Tulsa y el USS Santa Barbara estaban desplegados en Bahréin precisamente para sustituir a los viejos cazaminas Avenger retirados del Golfo.
Pero las imágenes satelitales recientes los sitúan en la otra punta del mundo, en Malasia. Luego dos tercios de los buques destinados a esa misión ya no están en la zona donde más se necesitan. La decisión puede tener explicaciones tácticas, como evitar que queden expuestos a ataques iraníes en puerto, pero el resultado es que la capacidad estadounidense para limpiar minas en Ormuz es ahora mucho más limitada.
Incluso si esos buques estuvieran presentes, limpiar el estrecho no sería rápido. Los nuevos LCS no son cazaminas dedicados como los antiguos Avenger, sino plataformas polivalentes que dependen de drones, helicópteros y sensores remotos para localizar cada artefacto.
El conflicto puede con facilidad desplazarse hacia operaciones terrestres y anfibias, a un terreno donde cada victoria exige permanecer y cada retirada permite al enemigo regresar, y donde la guerra contra Irán empieza a dibujar el escenario de un conflicto largo, de desgaste que cada vez recuerda más a los fantasmas de Vietnam.
