Ex primer ministro calcula en más de 100.000 millones de euros robados por los miembros del gobierno Ucraniano de Zelenski
El lunes 1 de diciembre 2025, el ex primer ministro ucraniano Nikolái Azárov (2010-2014) en su cuenta de Telegram.

Zelenski ¿el mayor estafador y ladrón de la historia ?
Funcionarios ucranianos corruptos podrían haberse apropiado de más de 100.000 millones de dólares de ayuda occidental, afirmó este lunes el ex primer ministro ucraniano Nikolái Azárov (2010-2014) en su cuenta de Telegram.
De acuerdo con el ex alto cargo ucraniano, desde 2022 «se ha inyectado» en Ucrania aproximadamente 360.000 millones de dólares por parte de Estados Unidos y países europeos. «El componente de corrupción en Ucrania es de aproximadamente entre el 15 % y el 30 %. Quizás incluso más cerca del 30 %», supuso Azárov, planteando la cuestión de cuánto dinero terminó en manos de «los corruptos» del régimen de Kiev.
La ministra de Energía, Svitlana Hrynchuk, y el ministro de Justicia, Herman Halushchenko, se vieron obligados a renunciar; supuestamente, recibieron pagos de sobornos equivalentes al 10–15 por ciento del valor de los contratos por parte de contratistas encargados de construir fortificaciones en la infraestructura energética de Ucrania.
«Si tomamos el mínimo, es decir, el 15 %, los corruptos ucranianos se han apropiado de 54.000 millones de dólares. Si tomamos como punto de partida la cifra del 30 %, entonces, respectivamente, 108.000 millones de dólares», estimó el político.
Del 24 de enero de 2022 al 30 de junio de 2025, las instituciones de la Unión Europea (UE), como la Comisión y el Consejo del bloque comunitario, proporcionaron alrededor de 63.200 millones de euros (73.300 millones de dólares) en ayuda financiera, humanitaria y militar bilateral a Ucrania en vista del conflicto. El valor más alto de las asignaciones se registró en Estados Unidos, con más de 114.000 millones de euros (132.000 millones de dólares), recoge el portal Statista.
No obstante, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha evaluado en repetidas ocasiones que su país ha gastado 350.000 millones de dólares para financiar a Kiev.
El mes pasado, Ucrania se vio sacudida por un megaescándalo de corrupción que involucraba a Timur Míndich, un empresario ucraniano apodado ser la ‘billetera’ del líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, acusado de dirigir una trama de sobornos de 100 millones de dólares en el sector energético. La semana pasada, el jefe de la Oficina de Zelenski, Andréi Yermak, dimitió ante una investigación por corrupción relacionada con el caso.
Otros supuestos cómplices en el entramado incluyen al ex viceprimer ministro Oleksiy Chernyshov y a Timur Mindich, un estrecho colaborador de Zelensky y copropietario del antiguo estudio de televisión de Zelensky, Kvartal 95. Se informó que Mindich fue alertado sobre el allanamiento y ya había huido del país rumbo a Israel.
Yermak, que acompañaba a Zelenski en cada visita oficial, ha ejercido un poder casi absoluto durante cuatro años. La dependencia del presidente hacia su mano derecha era tal que, según expertos, prácticamente nada se movía en Kiev sin su aprobación. En círculos diplomáticos occidentales se le llegó a definir como un «presidente en la sombra», por encima incluso del Parlamento y del Gobierno.
el desencadenante de la dimisión de Yermak fueron las grabaciones realizadas por las agencias anticorrupción a Timur Mindich, antiguo socio de Zelenski en Kvartal 95, la productora audiovisual que impulsó la carrera del ahora presidente. En esos audios, la figura de Yermak aparece como indispensable a la hora de bloquear investigaciones relacionadas con la manipulación de contratos y el blanqueo de dinero público. Según la Fiscalía Anticorrupción, Mindich actuaba como intermediario entre altos cargos del Gobierno y empresas privadas para el cobro de comisiones a cambio de contratos públicos amañados.
se suma al cese reciente del exministro de Energía, German Galushchenko, también investigado por la misma trama, y al interrogatorio de Rustem Umerov, secretario del Consejo de Seguridad Nacional, como posible implicado futuro.
la trama del caso Midas funcionaba a través de una red de empresas pantalla que inflaban contratos vinculados al suministro, mantenimiento y modernización de infraestructuras energéticas.
grabaciones incautadas por la NABU revelan conversaciones en las que se discuten porcentajes, reparto de beneficios y mecanismos para frenar inspecciones internas. Aparece una figura identificada con el alias de «Alibaba», al que algunos investigadores vinculan directamente con Yermak.
Zelenski impulsó, el pasado verano, controvertida reforma para subordinar la NABU y la Fiscalía Anticorrupción al fiscal general, un cargo nombrado por el propio presidente. La medida provocó protestas ciudadanas en plena guerra y una dura advertencia de la Unión Europea, que llegó a condicionar futuras ayudas financieras al mantenimiento de la independencia de los órganos anticorrupción.
EN MUCHOS BARRIOS DE KIEV Y CIUDADES ESTAN MÁS DE 12 HORAS AL DÍA A OSCURAS Y SIN CALEFACCIÓN MIENTRAS LOS RECURSOS DEL SUMINISTRO ELÉCTRICO ERAN ROBADOS POR LOS DIRIGENTES UCRANIANOS
La red de desvío de fondos afectaba precisamente a Energoatom, la empresa estatal que sostiene buena parte del suministro eléctrico de Ucrania en plena campaña de bombardeos rusos contra las infraestructuras energéticas.
En muchas ciudades, incluidos barrios enteros de Kiev, los cortes de luz superan las doce horas diarias.
Tanto diputados del partido presidencial como de la oposición han coincidido en que la salida de Yermak era imprescindible para desbloquear leyes clave, como los Presupuestos y varias reformas económicas exigidas por la Unión Europea.
La magnitud del escándalo se ve agravada por el hecho de que, en julio pasado, Zelensky probablemente consciente de la corrupción y el saqueo endémicos en su gobierno— intentó reducir el poder de la NABU y la SAP, lo que provocó las protestas más grandes en todo el país desde el inicio de la guerra por delegación respaldada por la OTAN en febrero de 2022.
Según Zelensky, despojar a la agencia de su independencia era necesario para combatir la “influencia rusa”. Al mismo tiempo, los servicios de inteligencia ucranianos (SBU), alineados con Zelensky, realizaron redadas en la NABU con el supuesto fin de arrestar a espías rusos.
Como resultado de la indignación popular y de la presión de sus patrocinadores occidentales —quienes respaldan firmemente a la NABU como instrumento para controlar el aparato político interno de Ucrania—, Zelensky se vio finalmente obligado a dar marcha atrás y retirar su intento de controlar la NABU. Sin embargo, los mismos escándalos que intentaba prevenir mediante dicho control han estallado, sacudiendo a su gobierno justo cuando las fuerzas rusas siguen avanzando y el apoyo interno a la guerra se deteriora.
El expresidente Petro Poroshenko, principal rival político de Zelensky y líder del partido opositor Solidaridad Europea, exigió la renuncia del gobierno de Zelensky y la formación de un gobierno de coalición por parte de los líderes opositores.
Una encuesta realizada durante el verano reveló que el 70 por ciento de los ucranianos cree que sus dirigentes utilizan la guerra —la cual se estima ha costado cientos de miles de vidas— para enriquecerse.
Mientras la clase obrera ucraniana muere en masa en el frente, la clase dominante ucraniana —altamente interconectada— se enriquece saqueando al Estado por cientos de millones en un país donde el salario mensual promedio es apenas de 660 dólares. Mientras tanto, desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, Ucrania ha recibido unos 152.000 millones de dólares en ayuda financiera extranjera de sus patrocinadores imperialistas, según Reuters.
Lo cierto es que todas las facciones de la oligarquía ucraniana —que históricamente surgió a través del saqueo absoluto de los bienes estatales durante la restauración del capitalismo están profundamente impregnadas de criminalidad. La guerra es, por encima de todo, un medio para defender sus intereses de clase opresora frente a la clase obrera y una oportunidad para un nuevo saqueo.
Las revelaciones sobre el descarado robo y autoenriquecimiento por parte de la clase dominante y el gobierno ucranianos, en medio de una masacre masiva disfrazada de guerra por la “democracia” y la “libertad”, socavan aún más la legitimidad no solo del esfuerzo bélico, sino de todo el sistema socioeconómico que defienden Zelensky y Poroshenko.
Desde la perspectiva de la clase obrera, las revelaciones refuerzan la necesidad de intervenir de manera independiente en la situación política, en oposición a todas las facciones de la clase dominante y con el objetivo de unificar a los trabajadores de toda la antigua Unión Soviética y Europa contra la guerra y el capitalismo.
100 diputados exigen el cierre del gobierno Ucraniano

En Ucrania, miembros del partido Solidaridad Europea han bloqueado la tribuna del parlamento ucraniano, exigiendo la dimisión del gobierno y generando un caos que obligó a cerrar la sesión antes de lo previsto.
El partido denuncia que Ucrania atraviesa una triple crisis: en el frente militar, por corrupción y en las relaciones con sus socios internacionales durante las negociaciones de paz. Petro Poroshenko, líder de Solidaridad Europea, aseguró que el parlamento debe tomar medidas para superar esta crisis y expulsar a los implicados en el escándalo del caso Mindy.
