300.000 manifestantes en el orgullo desafían a Orbán
Dos manifestaciones de ultraderecha tenían autorización para realizar un recorrido con el que intimidar al colectivo LGTBIQ+
Manifestación del Orgullo de Budapest
«La libertad y el amor no pueden ser prohibidos», con ese lema se fueron concentrando en la plaza del ayuntamiento de Budapest.
La policía de Budapest han cifrado en 300.000 los asistentes: “No dejaban de llegar”. Por su parte, Amnistía Internacional ha contabilizado más de 200.000. La edición del año pasado atrajo a 35.000 manifestantes.
“Organizamos esto porque nadie debe ser discriminado”, ha declarado el alcalde de la capital, Gergely Karácsony, del partido verde Párbeszéd, poco antes de salir del Ayuntamiento para ponerse al frente de la marcha, que ha arrancado un poco antes de lo previsto.
El silencio ha invadido la cabecera de la manifestación, donde estaba el alcalde, así como una delegación internacional de políticos, incluida la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz.
“Estamos luchando por el alma de Europa”, ha destacado Díaz. Lleva un par de días en la capital de Hungría, acompañada del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, además de una variopinta delegación española formada por, entre otros, el diputado socialista Víctor Gutiérrez; el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni; una delegación del Parlament de Catalunya o representantes de Más Madrid. También han acudido Irene Montero, exministra de Igualdad, o Ada Colau, exalcaldesa de Barcelona. Informa El País.
“La solidaridad internacional es abrumadora”
“La solidaridad internacional es abrumadora”, ha celebrado el alcalde. En la capital están también la comisaria de Igualdad de la UE, Hadja Lahbib, ―que no se ha quedado a la marcha, como había recomendado la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, para evitar un choque institucional con Orbán―; el vicepresidente del Parlamento europeo, el rumano Nicolae Ștefanuta; 72 eurodiputados (de las familias Socialistas y Demócratas, La Izquierda, Los Verdes y Renew, y dos representantes del Partido Popular Europeo; además de organizaciones de defensa de los derechos del colectivo de toda Europa, como la española Fundación Triángulo. Y 33 embajadas internacionales han mostrado su apoyo al evento. También ha estado Greta Thunberg.
Los gilipollas de siempre, se hacen llamar de extrema derecha, esos que intentan obligar a los demás vivir como ellos exigen, habían pedido que acudieran a su concentración ―que a diferencia del Orgullo sí que está autorizada por la policía, cómo no― “hombres y mujeres blancos, cristianos y heterosexuales, cualquier persona que esté de acuerdo con el concepto de la familia tradicional, con los milenarios principios de la normalidad”. Obsérvese que para estos cretinos si no son blancos ya son imperfectos, pero en su esquizofrenia profunda para ellos los dictadores son otros.
Elod Novak, diputado y vicepresidente del partido político de extrema derecha húngaro Movimiento Nuestra Patria (Mi Hazank Mozgalom) habla mientras bloquean el puente Szabadsag (Libertad) durante la marcha del Orgullo de Budapest.Foto: NOEMI BRUZAK /MTI VIA AP
El año que viene hay elecciones presidenciales en Hungría y el partido de Orbán, el extremista Fidesz, muestra señales de agotamiento tras 15 años en el poder.
La homosexualidad fue despenalizada en Hungría a principios de la década de los sesenta, cuando aún era una república socialista y el matrimonio universal en 1996.
La ley de propaganda, contra el colectivo homosexual, provocó que la Comisión Europea iniciase un procedimiento sancionador al país. Además, el caso está en el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE), que previsiblemente emitirá un fallo a finales de este año.
La manía de buscar un chivo expiatorio, inocente de todo, al que convocar a toda una población para asistir a una ejecución consistente en darle de sopapos para convertirlos en cómplices, un colaboracionismo que les comprometa , sin vuelta atrás, al quedar todos manchados antela participación de un «pecado original» ya que supone la amoralidad de toda agresión, estigmatización y sacrificio de inocentes sabiendo que lo son y violando sus derechos más elementales. Es el acto más repugnante que puede existir y es propio de los psicópatas narcisistas (pn) con delirio psicopático mesiánico, unos rasgos de trastornos limites de la personalidad que comprometen los avances hacia sociedades sanas, respetuosas y vía evolutiva perpetua hacia el bien social y avance intelectual. Motivos por los que políticos que buscan recompensas electorales en base a teorías tan abyectas son un peligro del que la sociedad debe prevenirse si quiere evitar su embrutecimiento y los levantamientos de regímenes violentos, represivos y dictatoriales. Orbán juega con esto, como juega Netanyahu contra los palestinos o Adolfo Hitler contra los judíos.
La involución que está teniendo lugar en el mundo lo demuestra
