VIAJE POR LA REPUBLICA POPULAR CHINA,  III parte

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CRONICA DE UN VIAJE POR LA REPUBLICA

POPULAR CHINA

III parte

Por Ana Martínez Arenaza Muñoz

 

 

En esta tercera parte debo referirme más extensamente a la Iniciativa de la Franja y la Ruta que está propiciando China. ¿Qué es? Xi Jinping la describió en el 2017 como instrumento para lograr objetivos de desarrollo común y prosperidad a través de fortalecer la construcción de infraestructuras y la interconexión de varios países, estrategias de
desarrollo y cooperación práctica.

No trata por tanto solo de interconectar infraestructuras sino también políticas, sistemas,
reglas, regulaciones, gestión, etc. Algunos conceptos en que se basa:

 Gobernanza global: parte de considerar que todos los países son iguales.
 Desarrollo global y prosperidad común: promueve desarrollo rápido países en desarrollo
y economías emergentes.
 Cooperación internacional integral: ningún país debe quedarse atrás.
 Seguridad global para mantener la paz mundial. Trasciende las teorías geopolíticas
occidentales y abandona la práctica de que un país fuerte debe ser hegemónico.
 Conexiones de políticas, infraestructuras e instalaciones, eliminación de trabas al
comercio, integración financiera y estrechamiento de lazos entre pueblos: se mejoran
de manera efectiva los niveles de industrialización y modernización de los países.
 Ruta de la Seda digital: impulsado por la innovación, inteligencia artificial, economía
digital, nanotecnología, computadoras cuánticas y ciudades inteligentes.
 Ruta de la Seda ecológica: compromiso de no invertir en centrales de carbón en el
extranjero y contribuir a liderar el avance en alcanzar el pico de carbono y neutralidad.
 China apoya los caminos de desarrollo elegidos por otros países, no exporta guerras,
modelos ni construye un sistema de tributos.

En Occidente se ha difamado el modelo chino de la Franja y la Ruta generando
malentendidos y mentiras, hablando de hegemonía y colonización cultural y tratando de
juzgar según lo que los propios países occidentales han hecho durante siglos, exportando
e infiltrando su cultura con una idea colonial y supremacista. Frente a eso, China respeta la
diversidad de las civilizaciones y considera que los logros no pueden desligarse de
procesos de intercambios y aprendizajes entre civilizaciones, de forma recíproca. China no
interfiere en los asuntos internos de otros países, no impone condiciones políticas a los
proyectos ni plasma exigencias en sus inversiones.
Otros malentendidos que se han generado tienen que ver con considerar que China está
entrampando en deudas a los países menos desarrollados. Esto choca con la realidad, ya
que deudas como la africana provienen de acreedores privados occidentales, no de China,
que ha desarrollado más bien una política de condonaciones, reducciones y extensiones
de plazos, etc. y ha hecho que la deuda de regiones como África haya disminuido y no
aumentado. Se fomentan también instituciones financieras multilaterales y frente a la
impaciencia de evaluar los beneficios de los proyectos, que caracteriza a los países
occidentales, China se adhiere al largo plazo y supera dificultades objetivas a corto plazo.

El desarrollo desequilibrado de diferentes sociedades ha causado tanto históricamente
como ahora muchos conflictos en la sociedad humana, una razón de la construcción
conjunta de la iniciativa de la Franja y la Ruta es paliar o incluso resolver este fenómeno,
de ahí el carácter antimperialista de la política internacional china.
Un ejemplo de la cooperación está en el acero, China a fines del 2021 tenía ya más de 25
proyectos de inversión en acero y alrededor de 10 de construcción de ingeniería de acero
en áreas a lo largo de la Franja y la Ruta. Esto ha dado lugar al aumento del grado de
industrialización, empleo e ingresos de los residentes locales. La iniciativa de China para
construir la Interconexión Energética Mundial es una medida importante en toda la iniciativa.
Desde 2015 se han establecido proyectos de generación de energía a partir de fuentes de
energía limpia a lo largo de toda la ruta.
Continuando la crónica de nuestro viaje, la siguiente ciudad que visitamos fue Guangzhou
(Cantón), con 14,5 millones de habitantes. El primer lugar que visitamos fue el Mercado de
Qingping de medicina tradicional, con productos exóticos, especias, hierbas y animales
vivos, incluso tan extremos como escorpiones (vivos) y ciempiés para producir vino y sopa.
Todo ello según el modelo chino de tiendas que están a la vista en la calle, igual que con
los vendedores callejeros.

Durante nuestro paseo observamos que además del clima subtropical, cálido y húmedo de
la ciudad, la población cantonesa es físicamente diferente del resto de China, más bajitos
y morenos. Para una persona europea de escasa estatura como yo resultaba chocante en
el metro ser más alta que la mayoría de la población local.

Vimos también la isla de Shamian, edificada en 1841 por los británicos tras la primera guerra
del opio para controlar el comercio del Río de la Perla, el cine más famoso de China (el
Pingan), de 1926, la Iglesia de Nuestra Señora de Lourdes, reabierta al culto católico en
1981: hay siete millones de católicos en China, aunque ningún Papa ha visitado el país.
En el puerto comercial de Shamian hay una estatua que rinde homenaje a la evolución del
papel de la mujer en China.

Visitamos también el templo budista Dafo, del siglo X y la calle peatonal de Beijinglu. Todas
las ciudades chinas tienen calles peatonales con mucha animación nocturna. Esta calle es
también separación entre el Cantón tradicional y el moderno. Quedan restos arqueológicos
del antiguo camino imperial y, como en muchas otras ciudades, Guangzhou cuenta con un
Parque del Pueblo donde los locales hacen tai chi y juegan al go y otros juegos de mesa.
Vimos también una interesante librería de textos antiguos.

También es destacable la Mezquita del siglo VII con su Torre de la Luz y su minarete. En
ella hay también un Museo de la Historia del Islám en el sudoeste asiático.

Los artesonados y tallas multicolores de la Academia Confuciana del Clan Chen (s. XIX), el
Museo de artes folclóricas de 1959 y las referencias a los conceptos de Felicidad,
Prosperidad, Integridad y Buen Gobierno en madera, jade y porcelana, son elementos
destacados de la visita a esta ciudad. Hay que recordar la predominancia del confucionismo
desde la dinastía Han para analizar estos monumentos: el Mal Gobierno se consideraba
contrario al Mandato del Cielo y es legítimo rebelarse contra él. El confucismo explica el
carácter sincretista de la sociedad china, entre su tradición confucista, religiones como el
taoísmo o el budismo en todas sus acepciones y los conceptos marxistas que inspiraron la
revolución.

Una maravilla arqueológica es el Mausoleo del Rey Nanyue, donde vimos las joyas de la
dinastía Han del sur: tesoros como la Armadura de jade, el sello imperial y el tigre de bronce.
Bello y exuberante es el parque tropical de Yuenxin, donde están los ‘cinco carneros’,
símbolo de la ciudad: representan a cinco inmortales que salvaron a la ciudad del hambre.
Integrada en la vegetación tropical del parque están los restos de la antigua muralla Ming
del siglo XIV. El Memorial de Sun Yat Sen está también decorado con cabezas de carnero.
Visitamos también el Parque de los mártires de 1927 que representa la lucha de los
campesinos y del Partido Comunista contra las potencias occidentales imperialistas.

La Torre de Cantón, del 2009, que es Torre de Telecomunicaciones, con sus hermosos
juegos de luces de colores cambiantes, la deliciosa comida cantonesa y del distrito
financiero son otras maravillas de que disfrutamos.

Otra vez viajando en el tren bala hacia Shenzhen pudimos observar la belleza de la
exuberante provincia de Guangdong.
Sobre Shezhen solo decir que es como viajar al futuro: una ciudad de 13,5 millones de
habitantes que ha crecido en pocos años prácticamente de la nada, desde lo que era hace
40 años un poblado de pescadores al lado de Hong Kong, se ha convertido en una ciudad
totalmente futurista: el propio hotel donde estuvimos alojados y su habitación 100%
domotizadas, el distrito moderno que pese a todo no ha dejado de lado, como ocurre en
todas las ciudades, el comercio tradicional, la Zona Económica Especial desarrollada desde
1980, coches eléctricos de última generación, farolas con cargadores de móviles, el Distrito
Futian de alta tecnología con las principales corporaciones chinas, el Financial Center…

En esta ciudad visitamos también el parque temático de “China Espléndida” dedicado a la
cultura china y las 56 principales etnias y culturas del país, así como representación de
miniaturas de los edificios más emblemáticos del país. Es también un jardín botánico.
Entre Shezhen y Hong Kong viajamos en un tren lanzadera de alta velocidad y entramos
en la parte final de nuestro viaje.
No podemos obviar al hablar de Hong Kong y Macao del establecimiento en 1997, cuando
dejaron de ser territorios coloniales y pasaron a la soberanía china del modelo para estas
ciudades de administración autónoma, de lo que Deng Xiaoping llamó “un país, dos
sistemas”, que regirá hasta el 2047, fecha en que la incorporación de estas ciudades será
completa 1. Eso implica muchas contradicciones, sobre todo en Hong Kong, y la pervivencia
tanto a nivel político como cultural, social y económico de muchos elementos de la antigua
metrópolis británica. El más evidente es la presencia de las triadas (antiguas mafias chinas),
desaparecidas en la China continental pero omnipresentes en Hong Kong y en los casinos
de Macao. Ambas son ciudades internacionales y tienen moneda propia y su propio sistema
ejecutivo y legislativo.

Hong Kong es una ciudad de 7,5 millones de personas, antigua colonia británica. El puente
Victoria Harbour separa las islas de Hong Kong y Lantau, separadas por la península de
Kowloon. Hong Kong es bullicio en un ambiente tropical de constante humedad y el
‘Mercado de las damas’ es la adaptación hongkonesa del mercado callejero típico de toda
China y del regateo que ya habíamos observado y del que habíamos participado en
nuestros paseos por las calles comerciales peatonales de todo el país.
Al igual que en la China continental en Hong Kong hay una importante mezcla de templos
de todo tipo, con luces de neón, farolillos y puestos de comida. Su famosa bahía no resulta
tan espectacular después de ver los juegos de luces de otras ciudades chinas, ni son tan
únicos sus rascacielos.

Sí es específico de esta ciudad la Avenida de las estrellas y los tranvías de dos pisos de
herencia británica. Desde el Pico Victoria y subiendo en funicular a lo que se denomina Sky
Terrace puedes tener una hermosa vista de toda la ciudad.

En estos últimos días hicimos una excursión en el turbo jet más rápido del mundo a Macao
observando el puente más largo del mundo que une Hong Kong con Macao desde 2018.
Macao es considerada la perla portuguesa de Extremo Oriente, con su Plaza de Largo do
Senado, la Casa da Misericordia, el Instituto para os Assuntos Municipais y el edificio de
Correos y telégrafos, tiene todo el sabor de su antigua metrópoli. Recorrer la Rua da
Felicidade recuerda a películas famosas de Hollywood. El mestizaje local es enorme en
esta ciudad que se construyó bajo el patrocinio de la dinastía Ming y el imperio portugués.

Al haber sido colonia portuguesa hay un gran número de iglesias católicas, como la
Catedral, la Iglesia de Santo Domingo o la portada de la Iglesia de Sao Paolo, que debería
haber sido Catedral pero un incendio destruyó todo el edificio menos esa barroca portada,
que se ha convertido en un símbolo de la ciudad. El colegio de los jesuitas fue la primera
Universidad de Extremo Oriente.
Por supuesto probamos los típicamente portugueses pasteis do Belem, vimos la Fortaleza
do Monte que protegía a la ciudad de la piratería y el teatro Dom Pedro V de tipo neoclásico,
así como la Casa del Mandarín y el templo taoísta A-ma.
Los 36 casinos de la ciudad, el más famoso de los cuales es el Gran Lisboa, es otro
elemento identificativo de Macao.

Volvimos a España en Catay Airways desde Hong Kong, y recopilar y trasladar esta
experiencia única contrastándola con lo leído, estudiado y escuchado ha sido una
experiencia magnífica para empezar a conocer a este gran país que es China.
1 El modelo “un país, dos sistemas” implica que hasta 2047 en Hong Kong (y 2049 en Macao) coexisten normas, leyes,
parlamento y moneda propias. Por ejemplo, en Hong Kong es el dólar hongkonés (HKS) y en Macao, la pacata (PKM).

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