{"id":900,"date":"2024-12-12T21:17:05","date_gmt":"2024-12-12T21:17:05","guid":{"rendered":"https:\/\/tiempodetormentas.com\/?p=900"},"modified":"2024-12-12T21:17:05","modified_gmt":"2024-12-12T21:17:05","slug":"eres-no-tienes-el-sexto-dominio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiempodetormentas.com\/en\/opinion\/analisis\/psicologia-politica\/eres-no-tienes-el-sexto-dominio\/","title":{"rendered":"Eres, no tienes. El sexto dominio"},"content":{"rendered":"<p>El dualismo mente-cuerpo, aunque completamente desacreditado por la neurociencia moderna tiene una larga tradici\u00f3n en filosof\u00eda, alcanzando su manifestaci\u00f3n m\u00e1s depurada con Descartes. La necesidad de mantener la ficci\u00f3n de la libertad y la autonom\u00eda de los humanos, entre otras cosas para hacerlos responsables no solo de sus actos antisociales sino de su propia (mala) suerte, es tan potente, que ha contaminado la posibilidad del conocimiento biol\u00f3gico y conocimiento social.<\/p>\n<p>Al conocimiento social lo ha lastrado dificultando reconocer que todas y cada una de las acciones humanas se realizan en contexto social y que los resultados de esas acciones est\u00e1n radicalmente condicionados por esos contextos sociales. Justificar las diferencias de riqueza implica prescindir de esos contextos, para atribuirlos a la \u201cinteligencia o capacidad\u201d individual diferencial. Incluso aunque esa diferencia sea justamente una superior capacidad depredadora sobre los semejantes, argumento en gran medida \u201cmaldito\u201d porque ha formado parte de la panoplia antisemita. Afortunadamente no es necesario invocar este argumento como causa, no es necesario atribuir la superior concentraci\u00f3n de riqueza a sus habilidades depredadoras, aunque si como consecuencia: es evidente que la riqueza es depredadora y como tal debe ser controlada (o erradicada) antes de que destruya la vida de la sociedad de la que se extrae (Malleson, 2023)<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a> (Williams, 2024). El argumento moral contra la riqueza puede f\u00e1cilmente reelaborarse en t\u00e9rminos utilitaristas, consecuenciales, al igual que sucede con la pena de muerte y con otros delirios del populismo penal, i.e. el llamado endurecimiento de las penas, la generalizaci\u00f3n y extensi\u00f3n de las penas de c\u00e1rcel. En efecto el populismo penal no solo es moralmente cuestionable en s\u00ed mismo, sino que no tiene efectos de reducci\u00f3n de la violencia delictiva, al contrario, la exacerba. La sed de venganza, al final de la cual solo hay vac\u00edo, queda satisfecha, pero los costes sociales crecen. Y crecen no solamente los directos -mantener c\u00e1rceles es un dispendio de fondos p\u00fablicos-, sino tambi\u00e9n los indirectos, i.e. la desaparici\u00f3n del sentido de la responsabilidad con uno mismo y con la sociedad en la que vive, al desarrollar h\u00e1bitos de absoluta pasividad (Claudel, 2002).<\/p>\n<p>Al conocimiento biol\u00f3gico lo ha lastrado contribuyendo a crear la ilusi\u00f3n de que el cerebro, donde finalmente acab\u00f3 por radicarse el \u201calma\u201d, es un \u00f3rgano completamente aislado del resto del cuerpo. Este prejuicio ha impedido tomar nota de lo que es cada d\u00eda m\u00e1s evidente: los diferentes contaminantes, micro pl\u00e1sticos incluidos, se alojan en diferentes partes del cuerpo, entre las cuales se encuentra el cerebro, y al igual que pueden actuar por ejemplo como disruptores endocrinos y afectar al sexo, pueden alojarse en el cerebro y actuar como disruptores neuronales<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[2]<\/a>. Y como no pod\u00eda ser de otra manera, este prejuicio ha lastrado completamente las investigaciones y las terapias sobre las llamadas enfermedades mentales, a las cuales a\u00fan hoy es posible encontrar atribuci\u00f3n de \u201cincorporeidad\u201d.\u00a0 Esa atribuci\u00f3n suele confundir los argumentos. Es incontestable que el entorno social, la calidad de las relaciones con otros humanos y, eventualmente con otros animales (i.e. mascotas), afecta a la vida del \u201cesp\u00edritu\u201d, afecta al bienestar f\u00edsico y su correlato emocional. \u00a0Esto explica que la prevalencia de \u201cafecciones del esp\u00edritu\u201d y, eventualmente, de enfermedades mentales corre paralela a la degradaci\u00f3n de la calidad de las relaciones sociales, particularmente, pero no solo, al crecimiento de la inestabilidad econ\u00f3mica (que sigue de cerca el crecimiento de la desigualdad).\u00a0 Pero si esa es la causa final, solamente puede actuar a trav\u00e9s de alteraciones f\u00edsicas, de causas inmediatas con base qu\u00edmica. Y esas alteraciones no necesaria ni fundamentalmente se producen dentro del cerebro. Esto es cada vez m\u00e1s evidente cuando se constata que algunos de los neurotransmisores no son producidos en el cerebro, sino en otras partes del cuerpo y \u201cmigran\u201d desde ellas al cerebro. Las incipientes investigaciones sobre el microbiota muestran parte de esas conexiones. Adem\u00e1s, no hace demasiado tiempo se han encontrado nuevas puertas entre el cerebro y el resto del cuerpo, de las que no se ten\u00eda noticia, que abundan en la idea de que en absoluto el cerebro est\u00e1 aislado del resto del cuerpo. Esa imagen de separaci\u00f3n est\u00e1 escrita en la misma clave en la que los poderosos siempre se han visto a si mismos: por encima, separados e independientes del resto. Las \u00e9lites que no contribuyen al mantenimiento de las infraestructuras sociales, de las que disfrutan desproporcionadamente, imaginan que se alimentan de capital que se valoriza a si mismos y promueven agendas pol\u00edticas secesionistas.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, podemos concluir sin mucho miedo a equivocarnos que si bien podemos asumir de la conciencia es una propiedad emergente, resultado de conexiones neuronales, no es aut\u00f3noma ni independiente de su base f\u00edsico-qu\u00edmica. Y esto nos conduce a dar por hecho que cualesquiera condiciones ambientales en las cuales vive el animal humano, van a afectar a su funcionamiento cerebral. Y aunque el cerebro continue funcionando dentro de unos rangos, sufrir\u00e1 alteraciones. Esto es evidente con el calor. Los efectos de este se han documentado epidemiol\u00f3gica o experimentalmente en m\u00faltiples dimensiones, tanto en humanos como en otros animales (Aldern, 2024). Afecta a la toma de decisiones judiciales, conduciendo a los jueces a mayor proporci\u00f3n de decisiones contrarias a las personas sometidas a juicio o que piden protecci\u00f3n de sus derechos (Heyes &amp; Saberian, 2019); es importante notar que la relaci\u00f3n observada en este estudio -un incremento del 6,5% en decisiones negativas- correlaciona con la temperatura exterior al lugar donde se delibera, con independencia de que los funcionarios est\u00e9n en temperatura controlada. Test de desempe\u00f1o educativo realizados en d\u00edas con temperaturas superiores a 32\u00baC, cuando se comparan con id\u00e9nticos test realizados en d\u00edas con 22-24\u00b0C, conduce a una reducci\u00f3n de 0.066 desviaciones est\u00e1ndar en las puntuaciones, lo que equivale a 0.23 d\u00edas de educaci\u00f3n. El efecto es mayor entre personas de m\u00e1s edad y\/o con menor nivel educativo (Zhang, Chen, &amp; Zhang, 2024). Pero el efecto desaparece o se reduce en zonas con temperaturas promedio m\u00e1s altas y si el test se realiza en entornos con aire acondicionado<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[3]<\/a>. El ratio de aprendizaje se reduce en proporci\u00f3n al n\u00famero de d\u00edas con altas temperaturas, supuestamente incluso cuando se controla por variables socioecon\u00f3micas (Park, Behrer, &amp; Goodman, 2020). El incremento de las temperaturas aumenta la prevalencia de los discursos de odio (Stechemesser, Levermann, &amp; Wenz, 2022), aumenta la prevalencia de la violencia de g\u00e9nero, especialmente contra las mujeres pobres (Nguyen, 2023). El incremento de la temperatura aumenta la probabilidad de suicidios, especialmente en los pa\u00edses con mayor nivel de renta: el incremento del risk ratio de suicido es de 1,09, para un incremento de 7,1 \u00baC. Este efecto se a\u00f1ade al de los contaminantes atmosf\u00e9ricos, pues tambi\u00e9n se apreci\u00f3 correlaci\u00f3n del aumento de la probabilidad de suicidios con incrementos en los niveles de ciertos de contaminantes atmosf\u00e9ricos (Heo, Lee, &amp; Bell, 2021). Las conductas agresivas al volante aumentan con la temperatura (Kenrick &amp; MacFarlane, 1986), as\u00ed como las conductas agresivas en el deporte (Craig, Overbeek, Condon, &amp; Rinaldo, 2016), (Larrick, Timmerman, Carton, &amp; Abrevaya, 2011). Igualmente se ha reunido evidencia de la relaci\u00f3n entre incremento de la temperatura y prevalencia de enfermedades mentales, al menos como desencadenante (Sisodiya, y otros, 2024), (Basu, Gavin, Pearson, Ebisu, &amp; Malig, 2017), (Bundo, y otros, 2021), (Buizza, Carratore, &amp; Bongioanni, 2022), (Zhang, Chen, &amp; Zhang, Temperature and Low-Stakes CognitivePerformance, 2023), efecto quiz\u00e1s mediado porque el incremento de la temperatura parece que puede modificar la estructura cerebral y la comunicaci\u00f3n neuronal (Qian, y otros, 2013), (Qian, y otros, 2014), (Ruszkiewicz, y otros, 2019), (Roggatz, y otros, 2022), (Puthota, y otros, 2022), (Nomura, y otros, 2022), (Han, y otros, 2018). Esta somera evidencia emp\u00edrica experimental, que forma parte de un campo de investigaci\u00f3n en expansi\u00f3n (Berman, Kardan, Kotabe, Nusbaum, &amp; London, 2019), aparte de mostrar con claridad que el alma alojada en el cerebro no es inmune al ambiente, simplemente nos recuerda los problemas epidemiol\u00f3gicos a los que habr\u00e1n de enfrentarse las sociedades que se ubican en las zonas templadas como consecuencia de las cada vez m\u00e1s frecuentes y extremas olas de calor.<\/p>\n<p>Pero en una perspectiva de m\u00e1s recorrido nos inserta en una vieja propuesta explicativa euroc\u00e9ntrica. Desde antiguo se predicaba una supuesta relaci\u00f3n entre el clima, el car\u00e1cter de las personas y las sociedades que estas eran capaces de crear, en este orden. Casi siempre para afirmar que el clima donde se ubicaban quienes esto dejaban por escrito, normalmente en zonas templadas europeas, creaba los mejores caracteres y, por tanto, las sociedades superiores. Los de zonas fr\u00edas sufr\u00edan unas deficiencias, los de zonas calientes, otras: solo nosotros, i.e. lo griegos, los romanos, los franceses que dejaron los escritos, estaban en el justo medio. Por ejemplo, los brit\u00e1nicos, desarrollaron su particular versi\u00f3n del mito, primero para denigrar a los pueblos del sur de Europa, muy particularmente a los ib\u00e9ricos, y despu\u00e9s a todos los habitantes de zonas c\u00e1lidas de Asia, cuyos territorios expoliaron. Pero como nos cuenta con cierta iron\u00eda en El camino a Wigan Pier, no llevaron el mito al extremo de afirmar la superioridad de los esquimales sobre todo el resto de los pueblos del globo. Y ello a pesar de que la descripci\u00f3n de las condiciones de vida de los mineros de las islas despu\u00e9s de la primera guerra mundial, cuando Inglaterra dej\u00f3 de ser rica, no demasiado tienen que envidiar a las condiciones de vida en las lejanas colonias penitenciarias de Siberia, que tan magistralmente describi\u00f3\u00a0 \u0410\u043d\u0442\u043e\u043d \u041f\u0430\u0432\u043b\u043e\u0432\u0438\u0447 \u0427\u0435\u0445\u043e\u0432 en La isla de Sajal\u00edn.<\/p>\n<p>Uno de los popularizadores de estas teor\u00edas, en absoluto su autor, fue un obscuro funcionario judicial de provincias, al cual se atribuye tambi\u00e9n la teor\u00eda de la separaci\u00f3n (que no divisi\u00f3n) de poderes, de la cual tampoco fue el autor, as\u00ed como otra teor\u00eda sobre la \u201cdouceur du commerce, le doux commerce\u201d. Estamos hablando, por supuesto, de un tal Montesquieu, cuyo compromiso no era, como se acostumbra a decir, con la \u201clibertad\u201d; lo que realmente defend\u00eda con esa teor\u00eda de la separaci\u00f3n de poderes era su espacio de decisi\u00f3n judicial. Pecado original que ha conducido a las versiones extremas del liberalismo, empe\u00f1ado no tanto en el sometimiento de los poderes a la ley, como en el sometimiento de los poderes a los funcionarios judiciales convenientemente amaestrados. Con las consecuencias que hoy vemos en todo el imperio, Espa\u00f1a incluida: justitocracia a discreci\u00f3n. Pero de eso nos ocuparemos en otro lugar. Fueron los revolucionarios jacobinos, no Montesquieu, quienes defendieron el sometimiento de los poderes a la ley. De todos los poderes, el ejecutivo y el judicial, al poder que hace la ley, impropiamente llamado poder legislativo, es decir, el pueblo constituido en Asamblea, dictando leyes, a las cuales todos, funcionarios y ciudadanos, habr\u00e1n de someterse. Y son los ciudadanos que se dictan las leyes quienes las interpretan. Los funcionarios, particularmente los judiciales, no interpretan, deciden cual interpretaci\u00f3n de los ciudadanos es acorde a la ley. El matiz es fundamental. Y los funcionarios jueces gustan de ocultarlo y dicen de s\u00ed mismos que son ellos quienes interpretan las leyes. Interpretar aqu\u00ed viene a ser lo mismo que crear. Y la creaci\u00f3n es propia del pueblo en asamblea; por tanto, cualquier duda de interpretaci\u00f3n de la ley le corresponde al poder legislativo, al pueblo constituido en asamblea. Que se haya o no se haya dotado de instituciones para asegurar esa interpretaci\u00f3n, que es lo mismo que aplicaci\u00f3n, es otra cuesti\u00f3n. Las tuvo durante la revoluci\u00f3n francesa, las reclam\u00f3 de nuevo en las diversas revoluciones que se sucedieron y desde entonces las ha ido perdiendo.<\/p>\n<p>El incremento de las temperaturas, como hemos visto, tiene capacidad de afectar al funcionamiento del cerebro y eventualmente, aparte de la relevancia epidemiol\u00f3gica, tendr\u00e1 relevancia pol\u00edtica. El sentido de esa relevancia est\u00e1 por determinar. Qu\u00e9 el incremento de la temperatura mata lo sabemos, y lo sabemos desde hace tiempo (Klinenberg, 2015); y que mata diferencialmente m\u00e1s a los m\u00e1s pobres, al igual que la contaminaci\u00f3n (Nixon, 2013), lo sabemos tambi\u00e9n (Salesse, 2024) -solo hay que salir y ver a gentes trabajando en las calles y en las obras con m\u00e1s de 40 grados-. Que la mayor parte, por no decir todas, de las pol\u00edticas orientadas, supuestamente a reducir el llamado \u201ccambio clim\u00e1tico\u201d son ineficaces lo sabemos (aunque algunos acaban de descubrirlo) (Stechemesser, y otros, 2024). Por eso no es extra\u00f1o que como acaba de recoger un reciente informe de una de esas ONGs, cuyo sujeto pol\u00edtico desconozco, la respuesta de las democracias imperiales a las protestas clim\u00e1ticas en su seno, es el estado penal<a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[4]<\/a>. \u00a0Y por esa misma raz\u00f3n, las medidas paliativas que algunos proponen, i.e. construir palacios para el pueblo (Klinenberg, 2018), lugares donde las gentes se puedan proteger al menos en los picos extremos de calor, son altamente improbables. Hasta el d\u00eda de hoy, los \u00fanicos palacios para el pueblo de los que tengo noticia, son los andenes del metro de Mosc\u00fa, construidos por la URSS. Dado que esa entidad hace tiempo que ha desaparecido y seg\u00fan trata de convencernos el viejo embajador Matlock, la doctrina Brezhnev\u00a0ha cambiado de bando<a href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\">[5]<\/a>, desde el momento que he podido comparar el metro de Moscu con el de New York, he devenido esc\u00e9ptico sobre la capacidad del imperio para construir palacios para el pueblo.<\/p>\n<p>Algunos informes (https:\/\/climate.copernicus.eu\/ESOTC) dicen que el calentamiento en las zonas templadas de Europa Occidental ser\u00e1 m\u00e1s r\u00e1pido, incluso el doble de r\u00e1pido que en otras zonas del mundo. Si esto fuera as\u00ed, el incremento en el consumo de energ\u00eda para \u201cdefenderse\u201d de ese calentamiento ser\u00e1 a\u00fan m\u00e1s r\u00e1pido y las desigualdades relacionadas con la distribuci\u00f3n de ese consumo, crecer\u00e1n a\u00fan m\u00e1s deprisa. Y, a la vista de ello, se entiende poco o nada la pol\u00edtica energ\u00e9tica de la UE, o mejor la ausencia de pol\u00edtica energ\u00e9tica alguna. A d\u00eda de hoy las obras para la adaptaci\u00f3n de las ciudades a ese inmediato futuro, incluidas las de la vieja Europa, ni est\u00e1n ni se las espera. A escala planetaria, en muy pocos a\u00f1os, el 80% de la poblaci\u00f3n planetaria se concentrar\u00e1 en las ciudades. Soluciones como la renta universal (Bidadanure, 2019), aparte de que no parece que vamos a generalizarse, no tocan la cuesti\u00f3n. Las fracturas sociales se van, como consecuencia de todo ello, a acelerar. Y con ellas, las revueltas.<\/p>\n<p>Las viejas respuestas no sirven. Ni las que nos propon\u00eda el zoroastrismo, ni la ekpyrosis en versi\u00f3n griega o en versi\u00f3n estoica romana. Aunque percibamos intelectualmente la cat\u00e1strofe como global, sus manifestaciones ser\u00e1n locales. Y en muchos lugares, aunque apenas nos demos cuenta, los dos equinoccios no se suceder\u00e1n como la hac\u00edan. Como nos pasa con todos los fen\u00f3menos que siguen progresiones geom\u00e9tricas, donde al principio el proceso es lento, pero r\u00e1pidamente se acelera, apenas somos capaces de guardar memoria de los cambios. La transici\u00f3n energ\u00e9tica, como ya hemos dicho no suceder\u00e1, (<a href=\"https:\/\/tiempodetormentas.com\/en\/cultura\/libros\/la-transicion-energetica-no-sucedera\/\">https:\/\/tiempodetormentas.com\/cultura\/libros\/la-transicion-energetica-no-sucedera\/<\/a>), pero las \u00e9lites parecen empe\u00f1adas en convencernos de lo contrario, al tiempo que van colando soluciones que no son tales, i.e. el coche el\u00e9ctrico, si bien har\u00e1n posible que algunos defiendan sus fuentes de apropiaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las supuestas pol\u00edticas contra el calentamiento clim\u00e1tico no son tales. Personalmente, como otros millones de personas, la \u00fanica soluci\u00f3n individual que visualizo es la migraci\u00f3n hacia el norte. Hay otras soluciones colectivas, pero est\u00e1n por construir, e implican destruir. Por el momento los \u00fanicos que parecen haber aprendido las lecciones de Gramsci no son precisamente las gentes del com\u00fan (d&#8217;Eramo, 2022). Puede que no quieras ir a la guerra, pero desafortunadamente, con m\u00e1s frecuencia que menos, ni elegimos las guerras que hemos de librar, ni por supuesto podemos anticipar las derrotas. Por la misma raz\u00f3n tampoco las victorias son previsibles. Como las soluciones individuales no son accesibles m\u00e1s que algunas, pocas, personas, podemos concluir que estamos entrando en un escenario de guerra generalizada, pero a\u00fan no declarada, donde las identidades de raza, color o religi\u00f3n son uno de los vectores de articulaci\u00f3n, pero en absoluto la causa. Es por ello, como ya hemos previsto en otro lugar (Nu\u00f1ez, 2022) que las revueltas y los conflictos locales ser\u00e1n m\u00e1s y m\u00e1s frecuentes, tendencia que se ilustra en el Gr\u00e1fico 1.<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"566\">Gr\u00e1fico 1: Evoluci\u00f3n del n\u00famero de conflictos cin\u00e9ticos (violentos)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"566\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"566\">Fuente: <a href=\"https:\/\/ucdp.uu.se\/\">https:\/\/ucdp.uu.se\/<\/a> (Acceso: 2024\/09\/03)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"566\"><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde siempre las \u00e9lites han organizado el espacio a su conveniencia. Si observamos el modo como se constru\u00edan las ciudades antes de la creaci\u00f3n de tuber\u00edas para canalizar las heces humanas (y aun se siguen construyendo, sobre todo donde esas tuber\u00edas no est\u00e1n generalizadas), los m\u00e1s ricos ocupaban siempre los lugares m\u00e1s altos. Los monasterios ocupan lugares altos y no, no es, para estar m\u00e1s cerca de dios: razones de protecci\u00f3n frente a campesinos airados, tentados de destruir tanto al se\u00f1or eclesi\u00e1stico como al noble (como efectivamente sucedi\u00f3, por ejemplo, con el monasterio de San Pedro de Montes en el berciano Valle del Silencio) y razones de protecci\u00f3n frente a los propios excrementos explican esta pasi\u00f3n por las alturas. A los m\u00e1s feos y deformes se les hac\u00eda responsables de la gesti\u00f3n de los desechos y la higiene de los tubos y trampillas, como captur\u00f3 Eco en el Nombre de la Rosa. Solo desde las alturas se puede filosofar, como hacia Hegel. Aparte de por las riadas, por esta raz\u00f3n recomendaba La Rochefoucauld no instalarse cerca de un rio. Incluso en 2024 no es recomendable ba\u00f1arse en el rio Sena, salvo riesgo de v\u00e9rselas con la bacteria Escherichia coli (entre otras), como se ha demostrado en los juegos ol\u00edmpicos. \u00a0A esto hay que a\u00f1adir una dimensi\u00f3n nueva: mientras que los romanos pudientes defecaban juntos y platicaban mientras lo hac\u00edan, en el mundo moderno, este acto se ha vuelto privado. El consumo es tanto p\u00fablico como privado, pero la expulsi\u00f3n de los residuos, especialmente heces, es privada (Anderson, 2024). Y mientras en la granja campesina, las heces humanas eran, como las del resto de los animales de granja, recicladas, la agricultura moderna ha perdido cualquier capacidad de reciclaje. La penetraci\u00f3n del capital financiero en el control de la tierra ha llevado a una nueva dimensi\u00f3n la contaminaci\u00f3n, no ya solo en las explotaciones mineras, sino directamente con las explotaciones agrarias, en lo que quedaba \u201cvirgen\u201d en el sur, i.e. Brasil<a href=\"#_edn6\" name=\"_ednref6\">[6]<\/a>. La contaminaci\u00f3n a gran escala es parte del colonialismo moderno (Liboiron, 2021). Y sus efectos destructivos volver\u00e1n a escala planetaria, aparte de la destrucci\u00f3n de lo poco que queda de los h\u00e1bitats ind\u00edgenas. Esto es parte (que no ve\u00edan) de lo que los tecn\u00f3logos futuristas llamaban \u201cdominio de la naturaleza\u201d, que m\u00e1s cabria reformular como \u201cnaturaleza del dominio\u201d. La l\u00f3gica es la misma l\u00f3gica desde hace 500 a\u00f1os, pero cada vez m\u00e1s acelerada.<\/p>\n<p>En la ciudad moderna los residuos, incluidas las heces humanas, se acumulan, contaminados con toda clase de componentes qu\u00edmicos, de modo que a su peligrosidad natural a\u00f1aden peligrosidad artificial. Es dif\u00edcil atribuir un valor positivo a todo este proceso. Pero es la modernidad. Y parad\u00f3jicamente si bien en el mundo moderno el valor se ha privatizado, la basura, al final, deviene un \u201cbien p\u00fablico\u201d (Thompson, 2017), cuyos costes nadie quiere asumir (O\u2032Neill, 2019), (Liboiron, 2022). Esto se hace evidente cuando observamos como los pa\u00edses m\u00e1s ricos llenan \u00c1frica de residuos, particularmente electr\u00f3nicos, con frecuencia bajo el ep\u00edgrafe \u201cdonaciones\u201d de equipos (inservibles) y que pese a el supuesto valor que encierran (i.e. materiales raros) no son correctamente reciclados. \u00a0Seg\u00fan el United Nations Institute for Training and Research (UNITR), de los 5.1 millones de toneladas embarcadas a terceros pa\u00edses en 2022, 3.3 acaban en pa\u00edses pobres. Y de acuerdo con el United Nations\u2019 Environment Program (UNEP), 100,000 computadoras personales usadas llegan cada mes al puerto de Lagos en Nigeria. Se estima que entre el 16 y el 38% de Waste Electrical and Electronic Equipment (WEEE) de la UE y el 80% en USA se env\u00eda legal o ilegalmente a terceros pa\u00edses, particularmente a \u00c1frica. \u00a0Y all\u00ed contaminan todo, el aire, las aguas, las tierras. Y a las personas, particularmente a los ni\u00f1os y las mujeres.<\/p>\n<p>La modernidad de un pa\u00eds se mide por c\u00f3mo se libera de esos residuos, incluso aunque sea con mentiras de \u201creciclado\u201d, como es p\u00fablico y notorio que sucede en Espa\u00f1a con Ecoembes, un verdadero cartel que nada tiene que envidiar a los negocios neoyorkinos de la mafia<a href=\"#_edn7\" name=\"_ednref7\">[7]<\/a> con las gabarras de la basura, i.e. la operaci\u00f3n Wasteland. Y la potencia econ\u00f3mica de un pa\u00eds se muestra cuando deja de importar residuos, como ha sucedido recientemente con China (pero no con la India, que sigue activa en el mercado de la importaci\u00f3n). Otra de las indicaciones de modernidad, es el uso de tecnolog\u00eda el\u00e9ctrica basada en bater\u00edas, cuya ecuaci\u00f3n en t\u00e9rminos de contaminaci\u00f3n es negativa, pero eso s\u00ed, deslocalizada. Sigue el mismo patr\u00f3n del resto de la basura: contaminar fuera de la UE y USA en la producci\u00f3n minera, expulsar la bater\u00eda usada al exterior del territorio.<\/p>\n<p>Todo esto, unido al calentamiento global, define un escenario de creciente conflictividad. Contra lo que gustan de decir algunos, las peleas ser\u00e1n por lo b\u00e1sico: energ\u00eda, agua y comida. Y tendr\u00e1n lugar en los cl\u00e1sicos escenarios en los que, tradicionalmente se han librado los conflictos cin\u00e9ticos, tierra, agua y aire, a los cuales en siglo xx se han a\u00f1adido el espacio (exterior a la guerra convencional con aviones) y el cyberespacio. A estos cinco dominios, se ha a\u00f1adido otro, el cognitivo. Esto es sintom\u00e1tico de que hemos entrado en un r\u00e9gimen de guerra, pues el target objetivo, pese a lo que se declare en los documentos, no es ni solo ni tanto el enemigo exterior, como el enemigo interior. Liberalilotas y progres varios hacen como si no se hubieran enterado.<\/p>\n<p>Las guerras cognitivas las define la NATO como el sexto dominio de la guerra: \u201cCognitive Warfare\u201d is the convergence of \u201cCyber-Psychology,\u201d \u201cWeaponization of Neurosciences,\u201d and \u201cCyber-Influence\u201d for a provoked alteration of the perception of the world and its rational analysis in the military, politicians, and other actors and decision makers, for the purpose of altering their decision or action, for a strategic superiority at all levels of tactical intervention concerning individual or collective natural intelligence, as well as artificial or augmented intelligence in hybrid systems\u201d (Claverie &amp; Cluzel, 2022). Que se entiende por superioridad cognitiva ha sido definida en (Hartley, 2021).<\/p>\n<p>Parafraseado en otros t\u00e9rminos, estamos con todas las armas de influencia y enga\u00f1o anteriores (i.e. operaciones psicol\u00f3gicas) a las que se a\u00f1ade la dimensi\u00f3n neuro y la dimensi\u00f3n cyber. Y las operaciones de influencia y enga\u00f1o, aunque son tanto m\u00e1s eficaces cuanto que afecten a los decisores, van dirigidas a todos, es decir, tambi\u00e9n a las gentes del com\u00fan. Eso se prueba al analizar lo que ha sucedido y, todav\u00eda a algunos lugares sigue sucediendo, con las llamadas revoluciones de colores: si las revueltas se consideran genuinas y espont\u00e1neas acciones de protesta, las gentes del com\u00fan las \u201cabrazar\u00e1n\u201d como tales y no se prevendr\u00e1n y gestionaran del mismo modo que si se conoce el esquema con el que se promueven y operan y se han desarrollado mecanismos para combatirlas, incluida la declaraci\u00f3n de agentes extranjeros de las \u00e9lites locales que las promueven. Porque esas \u00e9lites locales reciben financiaci\u00f3n extranjera, con frecuencia en nombre de la \u201clibertad\u201d, pero operan como ONGs sin sujeto pol\u00edtico real, solo simulado (Fong &amp; Naschek, 2021) y son gestionadas con criterios de PSYOP (Goldstein &amp; Findley, 1996). Es por tanto l\u00f3gico que all\u00ed, como el Sahel, donde confluye imperialismo luchando por los recursos locales y efectos del calentamiento global<a href=\"#_edn8\" name=\"_ednref8\">[8]<\/a>, se coordinen \u201cespont\u00e1neamente\u201d los discursos llenos de bondad de las ONGS, donde las violaciones de los derechos humanos siempre las cometen los otros, y las operaciones militares (Mann, 2015), (Keenan, 2013). \u00a0Y usan para ello cualesquiera recursos, incluidos la creaci\u00f3n y difusi\u00f3n de informaci\u00f3n falsa, \u201cbulos\u201d y rumores\u00a0(Knopf, 2017), capaces de escalar a niveles de difusi\u00f3n nunca vistos, a trav\u00e9s de las mallas de las redes sociales que, en base a algoritmos de personalizaci\u00f3n (parte del llamado \u201cmachine driven communications\u201d -MADCOM-), convierten en cotidiano, lo que la pel\u00edcula Wag the Dog mostraba como excepcional, de modo que la realidad y la ficci\u00f3n dejen de ser discernibles. En los procesos de toma de decisiones, en el llamado \u201cOODA loop (Observe, Orientate, Decide &amp; Act), la alteraci\u00f3n de la orientaci\u00f3n, aunque todo lo dem\u00e1s permanezca estable, puede conducir a los agentes a jugar el juego equivocado. Esto afecta por supuesto tanto a decisores de alto nivel como a simples electores, como muestran, por ejemplo, las elecciones que llevaron a Mile a la presidencia de ese pa\u00eds imaginario llamada Argentina.<\/p>\n<p>En el momentum de estado de guerra no declarada en el que viven las sociedades, tanto las sometidas como las enfrentadas al imperio, se est\u00e1n eliminando r\u00e1pidamente los l\u00edmites entre exterior e interior, de modo que las guerras cognitivas se libran no solo en el exterior sino tambi\u00e9n en el interior. Y tanto la censura de cualesquiera narrativas que cuestionen el relato oficial como las operaciones de persuasi\u00f3n interior se han convertido en rutina. El fen\u00f3meno no es nuevo, solo la escala se ha disparado y los m\u00e9todos se han enriquecido. \u00a0Por ejemplo, a principios del sxx, ya los carteles oligop\u00f3licos recurrieron masivamente a los medios entonces disponibles, las llamadas campa\u00f1as de relaciones p\u00fablicas, orientadas a \u201cseducir\u201d a los ciudadanos, el llamado \u201ccurteous capitalism\u201d (Robert, 2023). Esa pr\u00e1ctica se normaliz\u00f3 desde entonces. Ahora en la tercera d\u00e9cada del sxxi, 100 a\u00f1os m\u00e1s tarde, donde cada vez es m\u00e1s evidente, como lo fue entonces, el desajuste entre la realidad material de las gentes del com\u00fan y los discursos oficiales, la \u201cpersuasi\u00f3n\u201d ha escalado al punto de destruir irremediablemente las bases de la democracia, incluso en su limitada forma de democracia liberal.<\/p>\n<p>Por otra parte, la \u201cweaponizaci\u00f3n\u201d de la psicolog\u00eda y de las ciencias sociales, no es nada nuevo. Solo hay que recordar el Human Terrain System (Perugini, 2008), vendido como idealista intervenci\u00f3n (Gezari, 2013), precedido de otros muchos proyectos, i.e. el Proyecto Camelot (Horowitz, 1974), uno m\u00e1s entre los varios que se han sucedido a lo largo de toda la guerra fr\u00eda y despu\u00e9s (Rohde, 2013). Es un campo que est\u00e1 reinvent\u00e1ndose incansablemente (y por eso cualquier texto sobre ello, queda enseguida obsoleto). Hay que recordar que la antropolog\u00eda misma se fragua en sus inicios al servicio del imperio (holand\u00e9s y brit\u00e1nico). Y una de sus objetivos principales no era ni solo ni fundamentalmente proporcionar informaci\u00f3n fiable sobre los locales \u00fatil a los funcionarios colonizadores, sino tambi\u00e9n crear mitos que justificaran la colonizaci\u00f3n, i.e. en Asia, el mito del nativo perezoso (Alatas, 2013), o el \u00e1rabe especialmente sensible a la humillaci\u00f3n sexual (Patai, 1973). La neurociencia, con sus diferentes dimensiones, es continuar el trabajo anterior, si bien para justificar la captura de fondos frescos es mucho m\u00e1s eficaz se\u00f1alar su novedad que la continuidad que la informa.<\/p>\n<p>El objetivo de la guerra cognitiva es tanto o m\u00e1s el enemigo interior que el enemigo exterior. Y en este contexto es necesario enmarcar todas las batallas sobre la privacidad, de las que nos ocupamos en otro lugar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Notas<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a> <a href=\"https:\/\/jacobin.com\/2023\/05\/wealth-inequality-capitalism-meritcoracy-social-production-labor-understructure\">https:\/\/jacobin.com\/2023\/05\/wealth-inequality-capitalism-meritcoracy-social-production-labor-understructure<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[2]<\/a> Poco a poco se acumula evidencia de que los micro pl\u00e1sticos se alojan en el cerebro (Amato-Louren\u00e7o, y otros, 2024)<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\">[3]<\/a> Es interesante constatar como estas dos conclusiones, que aparecen en (Zhang, Chen, &amp; Zhang, 2023) <a href=\"https:\/\/docs.iza.org\/dp15972.pdf\">https:\/\/docs.iza.org\/dp15972.pdf<\/a> ,\u00a0\u00a0\u00a0 han desaparecido del resumen en la versi\u00f3n publicada por la revista de la Universidad de Chicago. Seguramente porque restan \u201cpunch a la narrativa\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\">[4]<\/a> <a href=\"https:\/\/cri.org\/reports\/on-thin-ice\/\">https:\/\/cri.org\/reports\/on-thin-ice\/<\/a> (Acceso\u00a0: 2024\/09\/10)<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref5\" name=\"_edn5\">[5]<\/a> <a href=\"https:\/\/americandiplomacy.web.unc.edu\/2024\/02\/the-christmas-gift-that-keeps-giving\/\">https:\/\/americandiplomacy.web.unc.edu\/2024\/02\/the-christmas-gift-that-keeps-giving\/<\/a> (Acceso\u00a0: 2024\/09\/10). Evidentemente Matlock sufre de severas deficiencias de percepci\u00f3n no sobre la desaparici\u00f3n de la doctrina Brezhnev, sino sobre la aplicaci\u00f3n de la versi\u00f3n imperial atl\u00e1ntica, que es muy anterior al \u201cChristmas Gift\u201d que le entreg\u00f3 un difunto idiota, nacido en Letonia, llamado \u0418\u0432\u0430\u043d \u041f\u0430\u0432\u043b\u043e\u0432\u0438\u0447 \u0410\u0431\u043e\u0438\u043c\u043e\u0432.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref6\" name=\"_edn6\">[6]<\/a> Qu\u00e9 nadie se equivoque: lo que est\u00e1 en juego en Brasil al hilo de Elon Musk y ese bodrio llamado X, no es la \u201clibertad de expresi\u00f3n\u201d, es Starlink cuya relevancia para el control remoto de los activos, con la consecuencia limitaci\u00f3n de la soberan\u00eda de los estados sobre cuyos cielos se despliega, ya hemos se\u00f1alado en otro lugar (N\u00fa\u00f1ez, 2024), (Nu\u00f1ez, 2022). Y la guerra en Ucrania ha mostrado, incluso su rendimiento militar.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref7\" name=\"_edn7\">[7]<\/a> La relaci\u00f3n entre la basura y la \u201cmafia\u201d contin\u00faa. I.e <a href=\"https:\/\/www.foxnews.com\/us\/mobsters-charged-international-plot-control-new-york-garbage-truck-industry-doj-says\">https:\/\/www.foxnews.com\/us\/mobsters-charged-international-plot-control-new-york-garbage-truck-industry-doj-says<\/a> (Acceso: 2024\/08\/25)<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref8\" name=\"_edn8\">[8]<\/a> Ese vinculo puede ser apreciado, por ejemplo, en el documental de 2021, dirigido por A\u00efssa Ma\u00efga,\u00a0 Marcher sur L\u2019eau.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>_______________________<\/p>\n<p>Alatas, S. H. 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