{"id":806,"date":"2024-02-29T13:05:58","date_gmt":"2024-02-29T13:05:58","guid":{"rendered":"https:\/\/tiempodetormentas.com\/?p=806"},"modified":"2024-08-27T16:15:51","modified_gmt":"2024-08-27T16:15:51","slug":"teorias-infames-i-la-tragedia-de-los-comunes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiempodetormentas.com\/en\/opinion\/analisis\/teoria-politica\/teorias-infames-i-la-tragedia-de-los-comunes\/","title":{"rendered":"Teor\u00edas infames (I): La tragedia de los comunes"},"content":{"rendered":"<p>&lt;&lt;<strong>Suum cuique tribue<\/strong>&gt;&gt;<\/p>\n<p>La ciencia psicol\u00f3gica y la ciencia social en sus diversas formas, han producido teor\u00edas, algunas de ellas con notoria coherencia sintagm\u00e1tica y pretensi\u00f3n de universalidad. Todas ellas se desentienden de la evidencia hist\u00f3rica y se pretenden como primeras formulaciones de una verdad universal.<\/p>\n<p>Son infames porque lejos de constituir reales teor\u00edas cient\u00edficas que dan cuenta de fen\u00f3menos emp\u00edricos, incluso aunque sea provisionalmente, son construcciones ideol\u00f3gicas susceptibles de ser usadas, como piezas de lego, en esquemas de dominaci\u00f3n de unos humanos por otros. Su particularidad m\u00e1s notoria es que cuando se insertan en esos esquemas de dominaci\u00f3n ya no requieren ni explicaci\u00f3n ni justificaci\u00f3n, cobran vida como parte del sentido com\u00fan, de \u201clas cosas son as\u00ed porque tienen que ser as\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Una de esas teor\u00edas es la tragedia de los comunes. Formulada en un celebre paper por (Hardin, 1968), viene a decir que cualquier bien de uso com\u00fan, es decir, que no es una propiedad privada, tiende a ser sobre usado y por tanto destruido. La idea ya hab\u00eda sido formulada, con menos \u00e9xito por otros antes que \u00e9l (Lloyd &amp; Forster, 1833) y ha sido extensamente popularizada por otros despu\u00e9s de \u00e9l (D\u00f6rner, 1996), construy\u00e9ndose para ello incluso elegantes modelos de din\u00e1mica de sistemas y agent based modeling, que como muchas otras modelizaciones, acaban por confundir un sistema de ecuaciones que dan cuenta de una realidad hipot\u00e9tica, con la prueba de que esa realidad existe, no solo porque es ontol\u00f3gicamente posible sino porque es ontol\u00f3gicamente necesaria. Ciertamente en la gesti\u00f3n de lo com\u00fan pueden darse escaladas no virtuosas, que efectivamente conducen a la destrucci\u00f3n de lo com\u00fan (D\u00f6rner, 1996). Pero cualquiera familiarizado con la din\u00e1mica de sistemas (Sterman, 2000), que haya implementado modelos en software como Vensim (<a href=\"https:\/\/vensim.com\/\">https:\/\/vensim.com\/<\/a>) sabe que el comportamiento de los modelos est\u00e1 gobernado por la forma de los bucles de retroalimentaci\u00f3n. Deducir de un problema emp\u00edrico -existen lo com\u00fan y como se gestiona-, la existencia de una categor\u00eda ontol\u00f3gica, con resonancias literarias (tragedia, condena) es un ejercicio de persuasi\u00f3n teol\u00f3gica magistral, como otros muchos, no tan notorios, procedentes de la \u201cdismal science\u201d, que m\u00e1s que \u201cdismal\u201d deber\u00eda ser llamada \u201cdemise science\u201d, la ciencia de las \u201ccosas muertas\u201d. \u00a0Enmendemos a ese \u201ccl\u00e1sico\u201d, que, en otro rapto de persuasi\u00f3n, atribuy\u00f3 el estudio de lo racional a la econom\u00eda y lo irracional a la sociolog\u00eda, con una formulaci\u00f3n algo diferente: a la sociolog\u00eda corresponder\u00eda lo vivo y a la econ\u00f3mica lo muerto. El economista como enterrador, aterrado por cualquier manifestaci\u00f3n de vida. La tragedia de los comunes llego a ser tan popular entre las filas de los cient\u00edficos de los cad\u00e1veres, que su cuestionamiento por (Ostrom, 2015) llev\u00f3 a que le otorgaran el premio del banco central de Suecia (incorrectamente referido con frecuencia como Nobel de Econom\u00eda).<\/p>\n<p>Si se nos permite, y si no tambi\u00e9n, diremos, por razones que en seguida mostraremos, que no apreciamos gran diferencia entre teor\u00edas como la de la tragedia de los comunes y la emisi\u00f3n de papel moneda en tiempos de John Law, en 1720, especulando con el valor \u201cinfinito\u201d de la \u00a0compa\u00f1\u00eda de las indias: el \u201cpaper\u201d de Hardin emerge por el mismo proceso, que el papel moneda personalizado, emitido, a trav\u00e9s del tracto digestivo del propio Law, \u00a0con la \u201cgarant\u00eda\u201d de la compa\u00f1\u00eda de las indias, que reproducimos en la Figura 1<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a>. Pero antes de que el capitalismo entrara en la fase especulativa, lo com\u00fan, la res communis, ya era vista como propia de plebeyos y el arte de gobernar consiste en reducirla cuanto sea posible en favor de la res publica tal y como se afirma en Book Named the Governor editado en 1531 (Elyot, 1962). Hasta el d\u00eda de hoy, no pocos, especialmente entre los que se definen a s\u00ed mismos como \u201cprogres\u201d se asimila la primera a la segunda. Nada m\u00e1s lejos de la verdad. El problema viene de tan lejos que con frecuencia parece que se pierde en el tiempo. Si hablamos de textos \u201clegales\u201d hay que retrotraerse al menos hasta el siglo xiii, hasta 1.217 (en tres a\u00f1os celebraremos el 820 cumplea\u00f1os; el 800 coincidi\u00f3 con la revoluci\u00f3n rusa de octubre) cuando se ratifican la Carta Magna y la Carta del Bosque. La Carta Magna establece ciertas libertades, que aun, en parte, conservamos (prohibici\u00f3n de las detenciones arbitrarias -habeas corpus-, las torturas, proceso contradictorio para instar juicio, jurado formado por pares, , \u2026). La Carta del Bosque determina los derechos y usos de los comunes: las tierras de pasto, los frutos, la caza del bosque, la madera para hogueras, barcas y casas est\u00e1n a disposici\u00f3n de todas las personas, como parte de derecho al sustento universal, por encima de cualquier derecho a la propiedad privada. A d\u00eda de hoy es frecuente invocar el estado de derecho como constitutivo de la democracia, pero solo en lo relativo a la Carta Magna. Es tiempo de reclamar la Carta del Bosque, m\u00e1s actual que nunca (Linebaugh, 2008).<\/p>\n<table style=\"height: 378px;\" width=\"267\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"226\">Figura 1: La especulaci\u00f3n con papel moneda<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"226\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-852 aligncenter\" src=\"https:\/\/tiempodetormentas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/T_I_TdlC_1_Bebe-y-produce-textos-culo-232x300.png\" alt=\"\" width=\"232\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/tiempodetormentas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/T_I_TdlC_1_Bebe-y-produce-textos-culo-232x300.png 232w, https:\/\/tiempodetormentas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/T_I_TdlC_1_Bebe-y-produce-textos-culo-325x420.png 325w, https:\/\/tiempodetormentas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/T_I_TdlC_1_Bebe-y-produce-textos-culo-150x194.png 150w, https:\/\/tiempodetormentas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/T_I_TdlC_1_Bebe-y-produce-textos-culo-300x387.png 300w, https:\/\/tiempodetormentas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/T_I_TdlC_1_Bebe-y-produce-textos-culo.png 409w\" sizes=\"auto, (max-width: 232px) 100vw, 232px\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"226\">Fuente: <a href=\"https:\/\/curiosity.lib.harvard.edu\/south-sea-bubble\/catalog\/68-8001628670_URN-3:HBSBAKER:245595\">https:\/\/curiosity.lib.harvard.edu\/south-sea-bubble\/catalog\/68-8001628670_URN-3:HBSBAKER:245595<\/a> (Acceso: 2024\/02\/19)<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aunque no suelo apenas leer en castellano, hay un cuestionamiento de los aprioris de la tragedia de los comunes, de base hist\u00f3rica, referido a las tierras del antiguo reino de Le\u00f3n, que vale la pena referenciar, toda vez que proporciona detalles sobre una instituci\u00f3n que floreci\u00f3 en un territorio pr\u00f3ximo y lleg\u00f3 a tiempos recientes, hasta el punto que incluso en mi lejana infancia, tuve noticia de lo que parece fueron sus \u00faltimos coletazos. Estamos hablando del estudio del \u201cconcejo\u201d, en una apretada s\u00edntesis que recorre cinco siglos, desde el xvi al xx (Rubio-P\u00e9rez, 2021).<\/p>\n<p>Este estudio ilustra perfectamente la falsedad de algunas de las mentiras m\u00e1s repetidas por la historiograf\u00eda y las ciencias sociales construidas bajo paradigma liberal, del cual son herederos los liberalilotas<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[2]<\/a> modernos. Mentiras que podemos sintetizar, sin mucha p\u00e9rdida de generalidad, en: (i) bajo reg\u00edmenes comunitarios autoorganizados, dado que los \u201cbienes del com\u00fan son de ning\u00fan\u201d, se explotan hasta su destrucci\u00f3n (o alternativamente al no tener propietario est\u00e1n infrautilizados y por tanto procede su repartici\u00f3n por privatizaci\u00f3n) ; (ii) los reg\u00edmenes comunitarios autoorganizados impiden la introducci\u00f3n de innovaciones; (iii) la violencia y, su proxy, la ligitiosidad, es una consecuencia de la ausencia de poderes centralizados, de los que ejercen la \u201cbuena violencia\u201d, en la versi\u00f3n \u201ccivilizada\u201d de la \u201ccrypteia\u201d (\u03ba\u03c1\u03c5\u03c0\u03c4\u03b5\u03af\u03b1) griega; (iv) los reg\u00edmenes comunitarios autoorganizados son incompatibles con la existencia de bienes privativos -propiedad privada- son ferozmente igualitarios y presas de vagos y maleantes; (v) los reg\u00edmenes comunitarios autoorganizados son intr\u00ednsecamente incompatibles son los derechos individuales, dado que no conocen la separaci\u00f3n de poderes; (vi) las ciudades son la cuna de la democracia.<\/p>\n<p>Y frente a esas mentiras, podemos, respectivamente, indicar las virtudes de la propiedad comunal. Entre las m\u00e1s notorias (i) Control de poblaci\u00f3n externa susceptible de instalarse en territorio, oposici\u00f3n a la emergencia de rentistas, alteraci\u00f3n del reparto de las extensiones de tierras de cultivo y pastos, control de los bienes p\u00fablicos (agua), incremento de las extensiones de agricultura intensiva mediante obras concejiles. (ii) Introducci\u00f3n de innovaciones, caso del trigo ruso o de la patata, esta \u00faltima contra la agnocracia primitiva de base religiosa. (iii) La ligitiosidad est\u00e1 sobre todo inducida por los se\u00f1ores que intentan apropiarse no solo de rentas sino tambi\u00e9n de las tierras mismas (y del agua), tratando de agotar y endeudar a los concejos; cuando los concejos litigan y lo hacen con frecuencia, como atestiguan los registros de la Real Chanciller\u00eda de Valladolid, lo hacen para proteger la propiedad com\u00fan, incluida la del agua, frente a esos se\u00f1ores, y los liberales que les siguieron, en su empe\u00f1o ininterrumpido de apropiaci\u00f3n. (iv) Son compatibles con reg\u00edmenes de propiedad privada subordinados al inter\u00e9s general de los habitantes y capaces de atender la supervivencia de los m\u00e1s pobres o incapaces. (v) El ejercicio por el concejo de los tres poderes de toda asamblea constituyente -legislativo, ejecutivo y judicial- es perfectamente compatible con los derechos individuales y desarrolla t\u00e9cnicas preventivas para prevenir la corrupci\u00f3n tanto de los poderes ejecutivo como judicial. (vi) En cambio las ciudades, carentes de ese poder concejil, cayeron v\u00edctimas de la depredaci\u00f3n aristocr\u00e1tica, y no fueron capaces de consolidar su autonom\u00eda.<\/p>\n<p>El estudio al que hacemos referencia es especialmente relevante porque ilustra como las gentes de Le\u00f3n resistieron eficazmente las olas de acumulaci\u00f3n primitiva que pasaban por la apropiaci\u00f3n privada de tierras comunales y la diferenciaci\u00f3n interna entre ricos y pobres hasta los a\u00f1os 1960 del siglo xx, de donde nosotros venimos. Procesos de destrucci\u00f3n que tuvieron \u00e9xito, fundamentalmente por el ejercicio de la violencia, en el mundo germ\u00e1nico, Inglaterra y la\u00a0 Europa central, como se describe con prosa viva en Caliban y la bruja (Federici, 2010) y como analiz\u00f3 Marx tanto en el libro primero del Capital referido a Inglaterra, como en muchos art\u00edculos de prensa referidos a Renania, donde ilustra como los campesinos que, desde antiguo, recog\u00edan las le\u00f1as ca\u00eddas en los bosques, fueron convertidos de la noche a la ma\u00f1ana en delincuentes (Bensa\u00efd, 2007). La expansi\u00f3n de las c\u00e1rceles -el cerramiento por excelencia- y los cerramientos de las tierras comunes, tienen una biograf\u00eda inseparable. Los cerramientos eran igual a la muerte para muchos, pero pese a ello se fueron extendiendo por la roja esfera ardiente (Linebaugh, 2019).<\/p>\n<p>Los concejos de Le\u00f3n fueron capaces de resistir a las desamortizaciones que como las de Madoz, procedieron a enajenar los bienes o tierras de propios: \u201cA diferencia de otros territorios, la provincia leonesa conserv\u00f3 los bienes comunales en un nuevo contexto pol\u00edtico y social en el que las \u00e9lites sociales afirmaban que los bienes del com\u00fan son de ning\u00fan, es decir, que los comunales al no tener propietario no solo estaban infrautilizados, sino que hab\u00eda que repartirlos y privatizarlos.\u00a0 (\u2026) El patrimonio comunal o concejil leon\u00e9s no solo no se redujo, sino que se increment\u00f3 en un 10% con respecto al siglo XVIII, hasta alcanzar al 45% del espacio o termino provincial en el siglo xix (Rubio-P\u00e9rez, 2021, p\u00e1gs. 126-128).<\/p>\n<p>Los liberales, esos llamados a s\u00ed mismos modernizadores (e incluso regeneracionistas como Costa) que fueron y son la raz\u00f3n de la expansi\u00f3n del capital, eliminaron las democracias locales, los concejos, y crearon los ayuntamientos, contra aqu\u00e9llos y les quitaron todo poder policial y judicial. Los jueces de paz no ponen paz, solo act\u00faan como correa de transmisi\u00f3n del poder judicial, privatizado en funcionarios del Estado, en poco diferentes de los jueces que nombraba el rey o el se\u00f1or. La polic\u00eda municipal igualmente solo act\u00faa como fuerza local del Estado, en contra de los ciudadanos. El ciudadano ya no tiene la capacidad de cuestionar sus actuaciones en el concejo ante sus iguales.<\/p>\n<p>Los concejos fueron especialmente h\u00e1biles en la introducci\u00f3n de innovaciones tecnol\u00f3gicas -como la introducci\u00f3n del trigo ruso en lugar del candeal o la barbilla, mucho m\u00e1s adaptados al clima local de las tierras leonesas. Y cuando hubo retrasos en la introducci\u00f3n de innovaciones, como la patata, estos fueron debidos -\u00a1oh sorpresa!- a la resistencia de la Iglesia, pues al tratarse de un producto nuevo, a juicio de los vecinos no deber\u00eda pagar diezmo, raz\u00f3n por la cual los de la sotana se ocuparon en hacer de la patata un \u201ccultivo maligno, muy cercano al mal y al diablo, ya que se criaba debajo de la tierra y por ende no deb\u00eda ser consumido por los hombres\u201d (Rubio-P\u00e9rez, 2021, p\u00e1g. 136).<\/p>\n<p>Incluso los concejos fueron capaces de promover las plantaciones de \u00e1rboles, de larga vida, como los casta\u00f1os, separando el derecho al suelo -que segu\u00eda siendo propiedad com\u00fan- del derecho al vuelo, que pertenec\u00eda a qui\u00e9n hab\u00eda plantado el \u00e1rbol. Casta\u00f1os que, por cierto, est\u00e1n despareciendo. La historia, dicho sea como simple met\u00e1fora, parece dispuesta a vengarse. La eliminaci\u00f3n de los concejos afecta a m\u00faltiples dimensiones. Una de las m\u00e1s notorias es la desaparici\u00f3n de las zonas de pastos comunes y la extracci\u00f3n de madera para uso dom\u00e9stico, todo lo cual actuaba positivamente en el mantenimiento de los bosques. En su defecto, las especies for\u00e1neas y las mono plantaciones, unido al calentamiento global, junto a una pandilla de descerebrados al frente de las instituciones auton\u00f3micas, augura incendios catastr\u00f3ficos, como los que ya asolan otras zonas del pa\u00eds. Todo lo cual se suma a la desaparici\u00f3n de las especies aut\u00f3ctonas debido tanto al mismo calentamiento como a la ineficiente o ausente administraci\u00f3n de sanidad vegetal. Es una bomba de relojer\u00eda activada en cuenta atr\u00e1s. Y veremos realizarse las prof\u00e9ticas palabras de Blake en Visions of the Daughters of Albion: \u201ca red round globe hot burning\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-853 aligncenter\" src=\"https:\/\/tiempodetormentas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/T_I_TdlC_2_William-Blake-William-Blake-300x226.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"226\" srcset=\"https:\/\/tiempodetormentas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/T_I_TdlC_2_William-Blake-William-Blake-300x226.png 300w, https:\/\/tiempodetormentas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/T_I_TdlC_2_William-Blake-William-Blake-80x60.png 80w, https:\/\/tiempodetormentas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/T_I_TdlC_2_William-Blake-William-Blake-150x113.png 150w, https:\/\/tiempodetormentas.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/T_I_TdlC_2_William-Blake-William-Blake.png 541w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>Durante mucho tiempo, las ciencias sociales han sostenido que los procesos de acumulaci\u00f3n primitiva, como los descritos por Marx, y a los cuales se resistieron durante cinco siglos los concejos de Le\u00f3n, era irrepetibles. La historia ha demostrado que esos procesos de acumulaci\u00f3n primitiva, con violencia explicita incluida, son repetibles, i.e. en \u00c1frica, (Akyeampong, Bates, Nunn, &amp; Robinson, 2014), \u00a0(Humphreys, 2022). Y muestra tambi\u00e9n que esa violencia en nada ha contribuido al \u201cdevelopment\u201d end\u00f3geno de los pa\u00edses que la sufren, de modo que la comparaci\u00f3n directa con los procesos que tuvieron lugar en Europa es inadecuada (Bates, 2001), (Bates, 2008), (Bates, 2017).<\/p>\n<p>En \u00c1frica se dan procesos de acumulaci\u00f3n primitiva por expoliaci\u00f3n que, por mediaci\u00f3n de la moneda (Nu\u00f1ez, 2023), \u00a0reviven una nueva forma de colonialismo sin control formal directo del territorio.\u00a0 Son por tanto procesos que en nada contribuyen a la construcci\u00f3n de estados naci\u00f3n soberanos. Podr\u00eda concluirse que la apropiaci\u00f3n desde las ciudades de las rentas del campo intentados durante siglos por las aristocracias de las ciudades del reino de Le\u00f3n se replican ahora a escala planetaria. La historia tambi\u00e9n ha demostrado que otros procesos de acumulaci\u00f3n primitiva en el sentido de acumulaci\u00f3n por desposesi\u00f3n, tienen lugar en este mismo momento, incluso con marchamo tecnol\u00f3gico, en el centro del imperio (Nu\u00f1ez, 2023). Podr\u00edas concluirse tambi\u00e9n que, en las ciudades del centro del imperio, tienen lugar procesos similares a los que asolaban las ciudades del reino de Le\u00f3n, donde la aristocracia trataba de apropiarse de las rentas de los artesanos. Pareciera \u201ccomo si\u201d hubiera cambiado la escala, pero no los procesos fundamentales de expropiaci\u00f3n y explotaci\u00f3n con los que se inici\u00f3 la modernidad, tan cara a los liberalilotas.<\/p>\n<p>Con la dictadura franquista, los concejos languidecen y finalmente mueren. Es casi imposible encontrar referencias a las hambrunas que sufri\u00f3 la Espa\u00f1a de Franco, en las grandes historias de las hambrunas\u00a0(Gr\u00e1da, 2021)<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[3]<\/a>. Y esto es bien curioso, pues si bien las \u00e9lites brit\u00e1nicas son las urdidoras de las m\u00e1s grandes hambrunas de la historia, acostumbran en los textos de historia que salen de la isla, a citar a Espa\u00f1a y Rusia como los lugares donde aprender barbarismo<a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[4]<\/a>. Pero si bien las hambrunas en las extensas tierras rusas son objeto de recreaci\u00f3n de esas \u00e9lites brit\u00e1nicas, las hambrunas de la Espa\u00f1a de Franco, les han pasado hasta el momento desapercibidas. Y lo que m\u00e1s grave, nos han pasado desapercibidas hasta en los libros de texto usados en los colegios de la piel de toro. Afortunadamente, la \u00faltima historiograf\u00eda espa\u00f1ola (Blanco M. \u00c1., 2020) y de hispanistas (Blanco &amp; Anderson, 2022) est\u00e1 empezando a llenar este vac\u00edo. Lo que me interesa aqu\u00ed es que esta historia llena de sentido experiencias vividas en la lejana infancia. Permite explicar por qu\u00e9 la madre no pod\u00eda entender que la juvenalia de la familia aportara a la mesa como \u201cmodernidad\u201d pan negro. Durante mucho tiempo interpret\u00e9 el asunto en t\u00e9rminos puramente culturalistas. Ahora entiendo que, en las mesas de la guerra y la postguerra civil de 1936, hasta bien avanzada la d\u00e9cada de los cincuenta, la presencia de pan blanco marcaba la diferencia entre suficiencia, incluso abundancia, y hambre (Conde_Caballero &amp; Mariano_Ju\u00e1rez, 2023). \u00a0Hab\u00eda, y todav\u00eda hay muchos borrados, por el relato triunfalista de la dictadura. Este es uno de ellos.<\/p>\n<p>Y es especialmente relevante, en el contexto que nos ocupa, porque la prevalencia de las hambrunas en la Espa\u00f1a de Franco, de acuerdo con las citadas evidencias historiogr\u00e1ficas (que puedo corroborar con acerbo de recuerdos familiares) no afectaron a las zonas de Le\u00f3n donde se hab\u00eda mantenido el sistema de concejos. Que cada cual saque las lecciones que considere pertinentes.<\/p>\n<p>______________________<\/p>\n<p>Notas<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a> Para ser justos, si bien John Law es el responsable de la introducci\u00f3n del papel moneda, innovaci\u00f3n extraordinariamente importante para el futuro de la econom\u00eda capitalista occidental, quien parece que orden\u00f3 la emisi\u00f3n de cantidades ingentes de papel moneda, que condujeron al colapso total del sistema, no fue John, sino el regente, el duque de Orleans.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[2]<\/a> No, no se trata de un error que ha escapado al editor de texto. Liberalilotas es un neologismo creado por mi para, se\u00f1alar: (i) liberal no se opone a esclavo (iliota); es m\u00e1s, el liberalismo ha justificado la esclavitud en base a la defensa de la propiedad privada \u2026 de esclavos, una propiedad como cualquier otra; (ii) el liberalismo est\u00e1 pre\u00f1ado de ideas de libertad para unos, que conducen a miseria para otros, i.e. libre mercado; (iii) su sostenimiento moderno se asienta en la corrupci\u00f3n intelectual de muchos \u201ccient\u00edficos sociales\u201d que so apariencia de cultivar cualesquiera de sus ramas cient\u00edficas -econom\u00eda incluida- producen justificaciones de la violencia y la ausencia de libertades para los dem\u00e1s, particularmente la tercera liberad (adem\u00e1s de las dos primeras de las que habl\u00f3 Berlin), es decir, la suficiencia econ\u00f3mica necesaria para poder disfrutar de todas las dem\u00e1s libertades y no solo para estar liberado de los cuatros miedos, de los que habl\u00f3 Roosevelt.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\">[3]<\/a> Donde s\u00ed cita la hambruna de 1811-1812.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\">[4]<\/a> Entre otros muchos ejemplos (Vernon, 2009, p\u00e1g. 299) nota 93.<\/p>\n<p>________________<\/p>\n<p>Referencias<\/p>\n<p>Akyeampong, E. 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